Celebra las derrotas más que las victorias y conocerás lo que hay en tu corazón.
Son cinco años ya, donde las experiencias, las historias y los silencios han hecho de este espacio un lugar único, de muchas letras que se han escrito y en muchos momentos estás han servido como una esperanza en medio de la oscuridad. Por eso decimos que es mejor celebrar las derrotas más que las victorias.
Semana a semana hemos intentado generar un escrito para tratar nuevos pensamientos, y más reflexiones. Pero a veces las ocupaciones y el ajetreo diario no nos permiten hacerlo. Pero nos decimos que la siguiente semana si llegará y esta vez sí llega o nos toma otra semana más para que sea realidad. Y es así como lo hemos logrado con inciertos, desiertos y porqué no con dudas de lo que hacemos, ya que en nosotros hay una idea inducida por el contexto, ¿lo hacemos bien o lo hacemos mal?
A esta idea le podemos responder y es decir, lo estamos haciendo. Ya que en ocasiones el ruido del mundo dice que ya no es necesario intentarlo una vez más. Mejor fracasa y no lo intentas. Porque de lo contrario debes hacerlo con más fuerza.
Y es así como lo hemos hecho, con más fuerza, con más verdad, con más cuidado y certeza. Y es por ello que afirmamos que en todo momento debemos celebrar las derrotas más que la victoria. Y si se preguntaran el porqué. Es porque ello devela lo que hay en nuestro corazón. Y es que no buscamos la perfección, buscamos espacios para ser lo que somos.
Seres pensantes, reflexivos y coherentes con lo que piensan, sienten y hacen para la sociedad. Ya que esta pide mucho ser como somos, pero NO nos acepta por lo que proclamamos.
Y es ahí donde hablar de las derrotas, de los fiascos o de los temores a la exposición son nuestra naturaleza. Escribimos para traer a la memoria la claridad que se necesita en un mundo caótico, donde la verdad es cuestionada y las mentiras son la verdad. Compartimos e intentamos decir que lo que viene es nuevo, o bueno nuevo para nosotros, para hacer algo más que los escritos.
No hablamos de podcast, o videos, hablamos de que sea algo más orgánico y esté en nuestras posibilidades. Ya que en esta quinta temporada nos lanzamos a crear Tiktok, y un canal de Youtube para leer las notas, y en los pocos videos en los que salimos alcanzamos buenas visualizaciones. Ya que para entrar en estas plataformas más que construir comunidad, es tener el enganche, los sonidos, la edición y el mensaje en menos de tres minutos.
Y claro lo hemos intentado y fracasado, nos hemos frustrado y pensando nuevamente, será que este es el camino que también podemos desarrollar. Porque quizás para este sexto año vienen nuevas cosas, o al final podemos decir que lo intentamos, lo hicimos y nos quedamos en el formato habitual. La nota, la descripción y las imágenes.
Esas que algunos comparten cuando tienen el contexto de la historia, o cuando son llamativas en sí mismas. Y de eso también aprendemos, de saber que algunas se visualizan, otras no y está bien, ya que en el mundo se necesita reconocer los errores y de ellos aprender.
Pero no es el final, más bien vuelve a ser ese nuevo comienzo para intentar, para ver con contemplación y creer que más allá de lo que ya hacemos algunos comparten lo que leen. Cuestionan su realidad y los más aventurados comentan las publicaciones y ahí nosotros comentamos.
Cerramos este quinto año de retos, de frustraciones, de silencios, de perseverar y de volver a intentarlo. Porque de eso se trata On Elämä, un espacio de la vida, de la realidad, de los pensamientos y de los sentimientos para decir que lo logramos. Porque no solo es por ver es también creer.
Gracias por vernos todas las semanas, por leernos o por motivarnos. Este espacio también es una construcción de sueños, anhelos profundos y cercanías para decir que la vida es la construcción de nuestros vínculos. Que vengan muchos más y en ellos nuevas formas de hacer de los pensamientos la realidad.
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