Si hemos ganado, todos los demás días debemos seguir haciéndolo.
Cada lucha es por una victoria, cada victoria, es para demostrarnos que debemos salir de nuestro propio anonimato, es así como las circunstancias nos enseñan, nos liberan y nos continúan diciendo, que a nuestra historia le faltan muchos sucesos por contar, de ahí en adelante todo lo que nos falta contemplar es el poder de Vencer.
Hemos ganado, todo, y hemos perdido, lo necesario, cada aflicción en nuestra cotidianidad es suficiente, para decir que no repetiremos la misma historia, ni aun dividiremos nuestros corazones, porque si así se pinta, todos podríamos estar en el plano del doble ánimo y si esto es real, el caos destruiría lo poco que hemos construido, nuestras acciones deben superar todas las imposibilidades que hemos descubierto en la razón y las emociones. Es así como creeremos, haremos y confiaremos en lo desconocido.
Caminemos una milla más, seamos bondadosos en todo momento, venzamos con certeza la nostalgia perdida de nuestro ser, y entendamos los radicalismos de la creencia de Vida o Muerte. Porque sabiendo esto, lograremos lo que tememos, porque esa es una de las motivaciones para aquellos que se levantan una y otra vez, conquistando con vigor sus propios talentos.
Es así como caminar nos enseña a vencer, a soñar y a seguir la senda que ya hemos decidido con anterioridad ya que en ocasiones solo con desánimo creemos no alcanzar, pero esa lucha es una constante en el diario vivir, es ahí donde todo fluye, sale y nos permite avanzar, porque luchamos sobre lo que ya hemos ganado, y ganamos para seguir ganando aun conociendo la derrota.
Hoy, aprendamos, soñemos y luchemos, son tiempos para vencer, enseñar y dar tributo a otros, no estamos solos, porque si lo estuviésemos sí lo seríamos parte de una mercancía que se explota para obtener beneficios. Y más que ello, somos la esencia de un origen que da destino, predestinación y lugar en medio del ruido.
Deja un comentario