¿Cuándo es bueno revelarse? cuando la injusticia reina y lo malo lo llaman bueno y lo bueno malo.
Cada día vemos como nuestra sociedad es más decadente. Cada acto, cada historia, cada suceso en ocasiones es más aterrador que la anterior. Las noticias ya no informan, solo despiertan el morbo que hay en nosotros. Y este es por más dolor, más sangre, más irresponsabilidad y más destrucción de los unos contra los otros.
Parece ser que como seres humanos no estamos satisfechos, nuestros ojos no se sacian de todo lo que ven, y pareciera que cada nivel que desbloqueamos nos hace querer más y más de lo mismo pero con otra intensidad. ¡En esto debemos pensar!
Ya bien lo decía Salomón en Eclesiastés 1:8 “No hay nadie capaz de expresar cuánto aburren todas las cosas; nadie ve ni oye lo suficiente como para quedar satisfecho” sino en vez de parar consumimos una y otra vez hasta que todo en nosotros arde.
Porque ardemos de cuestionamientos, de directrices, y aun de intentar saber que ocurre fuera de nosotros sin ni siquiera asomarnos a la realidad. El mundo se cae a pedazos, las teorías conspiranoicas están a la puerta y en vez de buscar la verdad, abrimos nuestra mente para creer que ahí encontramos respuestas y en vez de ello comenzamos a tomar posiciones y extremos que nos llevan a la culpa.
Porque hoy por hoy somos más culpables que libres. Y esta libertad está más condicionada dado el remordimiento que nos abruma y nos convierte en una carga para todo lo que hacemos. Y esto se da gracias a la obediencia del sistema, sus normas, sus reglas para alcanzar el éxito que dice que es para todos, y lo que vemos es para unos cuantos.
Conocemos la desigualdad, la vivimos pero al fin y al cabo todos tenemos un grado de vulnerabilidad. Eso nos hace semejantes, ya que ante la adversidad debemos aprender a responder, no como el mundo hace, sino más bien como en verdad debemos hacer. Amando, bendiciendo, alentando, exhortando. Ello es lo revolucionario del sistema, hacer la contravía a lo establecido y perdurar.
Desobediencia es hacer preguntas, es romper las tendencias, y forjar con esfuerzo la verdad. Ya que estamos tan consumidos en que este es el tiempo para viralizarse que olvidamos lo esencial. Un saludo, un abrazo, una sonrisa, un agradecimiento y porque no estoy contigo.
Hoy podemos desobedecer, mañana hacerlo de forma civil, y porqué no conocer lo nuevo es creer, creer es resistir y resistir es hacer cambios que valen la pena, aun cuando estos están en contra de lo que muchos han establecido para nosotros. La desobediencia se permite cuando las circunstancias no cambian y nos sentimos ahogados, además de cuando hemos perdido la esperanza y no vemos el socorro, este no viene de las montañas, sino del Creador (Sal 121:1-2). Es tiempo de seguir los preceptos (Sal 119), estos suman a nuestros anhelos, a lo que somos y todas esas acciones que dan libertad. Seamos más desobedientes al sistema, a la cultura pop y entendamos que eso no nos quita lo que hemos conquistado. Compartamos nuestras realidades y luchemos para que otros caminen siempre con nosotros. Seamos agradecidos y construyamos un mundo mejor para todos con verdad, lealtad, y fidelidad.
Deja un comentario