Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Imagina un mundo en balance.

Para llegar a la meta debemos hacer cosas que no hemos hecho con anterioridad. No se trata de repetir una y otra vez lo que ya sabemos, sino de intentar lo nuevo, lo novedoso y que junto a la creatividad e imaginación nos hará brillar sin precedentes. 

Cada logro cuenta, pero no por cada uno de ellos debemos celebrar. Miremos las metas, y avancemos a ellas. Porque la mejor acción es ver donde estamos hoy y reflexionar en aquello que hemos superado. Ya que las grandes historias cuentan no los triunfos sino cómo nos enfrentamos a todo lo que se ha opuesto en el camino. 

Ya que estar confiados es ver las perspectivas del camino, ser diligentes y perseverantes es en gran medida uno de los nuevos retos que debemos afrontar. No porque dejemos el camino o la meta, sino que en ocasiones ver historias semejantes a la nuestra nos ayudan a caminar con más fuerza. 

El mundo exige, el mundo avanza, ¿pero debemos ir al ritmo del mundo? O debemos aprender a buscar lo esencial de la vida. La realidad, la emoción y el sentido de comunidad que hoy nos falta.  

No solo se trata de nosotros, se trata de otros. Sin descuidar lo que somos. No solo es poseer información, es aprender a replicar las verdades que vamos descubriendo, aun si estas incomodan a otros. Ya que estas ayudarán a construir certezas desafíos que en ocasiones se ven como dudas. 

Volvamos a la perspectiva natural y construida, veamos los errores como esas enseñanzas que exhortan el corazón que tenemos, dejándonos transformar nuestro corazón de piedra a uno de carne, ya que otras armas para este tiempo es poseer un corazón curioso, enseñable, humilde, generoso y sencillo para nunca perderlo. 

Destruyendo así nuestro ego porque este es social, cultural, político, académico, religioso y económico. Y la única forma para hacerlo es confrontando con las vivencias que tenemos para poder avanzar.

Ya que todo lo que ocurre es parte de la destinación, que nos lleva a enfrentar y superar las certezas que poseemos desde lo cotidiano, las cuales no son negativas o positivas, sino sabiendo que estas sólo ocurren.  

Es decir otras armas es el balance de lo racional y lo emocional, es aprender a hacer las cosas en silencio para ver la importancia de los misterios que debemos descubrir, ya que el contexto habla pero en ocasiones no es tan acertado, más bien  es aprender a rodearnos de las personas acertadas, de  confianza, de obediencia y compromiso por las distintas causas.

El mundo avanza y nosotros aprendemos no sólo a responder a este, sino a colocar los límites justos para crecer y ayudar a que otros sean. Ya que No hay camino en vano, no hay lucha sin armas, no hay preguntas sin respuestas, y la razón como el conocimiento construyen la verdad y más sí esta viene del Cielo la causa será eterna.

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