Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Tus palabras dan vida al que tiene huesos enfermos.

En todo momento debemos mantener el ánimo, este es acertado para los días oscuros, curioso para cuando no tenemos fuerzas e interesante para volverlo a intentar. Si lo conocemos y caminamos con él sabremos ver con realismo de la realidad que nos rodea. 

Hoy mantener el ánimo es un riesgo demasiado alto, todos solemos confundirlo con el positivismo tóxico de la sociedad. Este se da desde la noticias, los algoritmos, o esas conversaciones vanas de la cotidianidad que solo se esmeran en mostrar nuestro propio egoísmo.

Por eso hablar de ánimo es acercarnos al conocimiento, a las preguntas, las respuestas y aun a los silencios que nos rodean. Ya que debemos estar convencidos de que el ánimo alimenta todo lo que somos.

Por eso no solo podemos hacer lo que creemos, sino todo aquello que está en beneficio de muchos otros. Creer es poder. Pero este se afianza en el carácter que es la continuidad de nuestras fuerzas que en resumidas cuentas es la fidelidad de las cosas que perseguimos junto a las causas que decidimos representar.

Todos buscamos la esencia de la vida y esta se construye a través de las circunstancias adversas a nuestros ideales, por eso mantener el ánimo es cambiar lo que somos para no repetir ciclos que nos condicionan. 

Pueden pasar los años, puede que en muchos momentos estemos solos, pero si hay confianza entenderemos que en el caminar se abren caminos, y estos marcan el paso para llegar a la meta. Debemos aprender a ver todos los momentos que nos rodean, ya que estos nos aportan para tener una mejor perspectiva de la verdad, es decir, contagiar y brillar es lo que hoy a hoy hemos dispuesto de nosotros para avanzar, para ser la diferencia en nuestra sociedad. 

Animar a otros es tener como certeza la prevalencia de que lo que somos es hasta el final, muchas situaciones nos pueden condicionar, pero es de nosotros responder con nuestras capacidades y aún con la gracia que viene del cielo para no perder nuestra voluntad.

Animar es ser agradecidos con el tiempo, la vida, y los que están a nuestro alrededor. Todos debemos mantener el ánimo aún cuando existen malas noticias, por ello la importancia del amor eficaz y de la comunión, los unos con los otros.  

Es acá importante resaltar que el ánimo corrige, exhorta y ayuda a llevar a otro. Tanto por su crecimiento, como por la esperanza compartida de ver el mundo mejor. Ya sea desde la construcción del entusiasmo justo, como de la fuerza solidaria.

Seamos desde las apalabrados y las acciones como lo diría Eduardo Galeano el fuego que enciende a otros fuegos ya que alguien desde las montañas verá lo que se avecina.

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