Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Todos resistimos pero el mayor acto de resistencia es la ternura.

Es tiempo de no desesperarnos e intentar una vez más lo simple, lo que requiere tiempo, dedicación y que llega al corazón. 

La ternura, la bondad, la solidaridad, el cooperativismo y porque no la humildad en todo lo que somos y hacemos para con el mundo.

Cada día trae su propio afán por eso, estos momentos son de reflexionar nuestras acciones para aprender y perseverar en la lucha. 

Luchar significa arriesgarnos a todo para obtener la victoria, no pasando sobre otros sino para compartir lo que hemos logrado, ya que cada día somos distintos. 

La gran batalla la vemos a nivel físico, en otras ocasiones debe verse a nivel espiritual. Día a día todos comenzamos un nuevo round. Por eso los que ganan son los que perseveran hasta el final.

¿Cómo derrotamos las adversidades? Luchando, intentando, escuchando consejo, pero en ocasiones solo observando desde afuera entendemos cómo podemos actuar. 

Hemos luchado para alcanzar algo más de lo que hoy tenemos. Los años han pasado y hemos sobrevivido a ciertas problemáticas, unas a nivel mundial, pero otras de forma personal. 

Los grandes guerreros se forman en la batalla, y ahí es como aprendemos de levántate una y otra vez hasta que los corderos se conviertan en leones.

Conozcamos el mundo y sus guerras seamos la diferencia para alentar y cuidar al que ha caído. No se vale caerle, más bien ayudémosle a levantarse, ya que aun el justo aun de su última caída se levantara.

Seamos los primeros es creer en nuestras propias capacidades, hay tiempo para todo aun para volver a afilar nuestras armas y ver a los cielos. Y avanzar a lo que no conocemos.  

Sabemos que el porvenir está cerca, no falta mucho, solo aguardemos un poco más de tiempo y ¡tengámoslo por seguro! porque más que interpretar los tiempos a veces debemos estudiarlos y contar con un poco de suerte para que todo se transforme.

Los tiempos tienen cambios, adaptaciones, y aún los retos del porvenir, por ello avancemos, estudiemos, y compartamos de lo que somos para ver la hora debajo del cielo.

Las convicciones son como las ideas que nos mueven, todos los días debemos poseer una más, para perfeccionar lo que estamos haciendo.  

Pero en otros momentos debemos hablar de lo que es eterno, lo milenario o de lo que queremos dejar a un lado de lo que hoy somos. 

Nuestra integridad no se negocia, se sustenta con  nuestras convicciones y con la pasión que tenemos tanto por buscar la justicia y la paz, como por el cuidado a nosotros como a otros.

Luchar No es la facilidad de la vida, es la interminable forma de caminar la que nos llevará a la ganancia de nuestros desafíos.

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