Lo incierto nos mueve, nos motiva pero también nos condiciona a creer que todo lo que hacemos está en lo correcto
¿Será esto cierto?
Los caminos se abren, las oportunidades llegan, todo lo que nunca hemos esperado nos aguarda, son tiempos diferentes, son de reinicio, de acomodamiento, y porqué no de nuevos comienzos, donde reflexionamos y compartimos que el trabajo es arduo para lo que en verdad soñamos. Pero no todo es trabajo, también vienen días de descanso que nos retan a cambiar nuestras actividades para ampliar nuestra perspectiva.
Ya que desde el conocimiento hay poder, pero este se ve reflejado en el amor, en la caridad, en la fe y en la esperanza, siendo el amor el mayor de estos, el cual nos reta a ser diferentes en todo, a lo que el mundo nos ofrece.
Volvamos a esos principios básicos, donde lo bueno es bueno y lo justo es sabiduría para todos los tiempos. Ya que cada obrero tiene su paga y así son también las acciones, lo bueno llama lo bueno, lo justo de igual forma pero si actuamos de mala fe, ¿por qué creemos que todo saldría mejor? Quizás son esas ideas pasajeras que creemos, por ello, que nuestra mayor causa sea ser ejemplo en todo lo que somos.
La incomodidad es el sustento de todas las acciones que nos llevan al cambio. La firmeza es lo que construimos con el tiempo, sin olvidar que debemos ser flexibles en momentos acertados. Somos lo que hemos aprendido con anterioridad, la experiencia nos da horas de entendimiento y nos salvaguarda en la adversidad.
Chaplin lo decía, “un día sin reír es un día perdido”, pero entonces podemos decir que un día sin aprender es un día perdido. Y claro, cada uno de nosotros tiene distintas posibilidades para aprender, unos lo hacen con lecturas, otros al escuchar a distintos speakers, otros más desde sus trabajos, pero quizás lo relevante en el caso, es que todo aprendizaje es necesario para lo que no conocemos. Una conversación es una gran fuente de inspiración, un problema, una necesidad para imaginar, una historia el poder ver a nivel crítico el cómo éramos, el cómo somos y el cómo nos proyectamos.
Ya que todos vamos en busca de nuevos caminos (espirituales, personales, políticos, económicos, sociales, educativos…). Conocer es experimentar, poseer es una convicción justa, compartir es romper el molde, pero mantenernos humildes, es una acción de nuestro corazón y de nuestra razón para ser generosos en todo momento. A lo cual esto nos hará entender que la confianza es solo la certeza que nosotros buscamos en la convicción de lo que no vemos. La seguridad es tener bondad suficiente para dar a otros y saber que lo que hoy tenemos es un favor no merecido que podemos llamar Gracia.
Caminemos una vez más a lo incierto, donde la fe es como el viento, sabemos que está, solo lo sentimos pero no sabemos de dónde viene. Luchemos no por agradar al éxito, sino hagámoslo por un nombre mayor, por una causa que moviliza generaciones, por un movimientos más que por un interés, y así entenderemos que las escrituras no pueden borrar ni negar la historia de la humanidad y es que el en el principio ya era la Palabra, y aquel que es la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres Jn 1:1-4. Entendiendo esto sabemos que somos una encomienda de luz, de lógica y de fe.
Y qué sucederá, que podremos meditar la frase las palabras son más dulces que la miel, son aquellas que nos enseñan a ver, sentir, y a no caer en espejismos y fatalismos, nos retan a caminar en el horizonte de la vida, y que lo que nos falta por conquistar es más allá de lo que hoy vemos.
Este es un buen tiempo no solo para meditar, descansar, reflexionar sino para hacer reformas, comentarios, y poseer nuevos aprendizajes con nuestros pares. Porque estos son una voz que necesitamos reconocer una y otra vez, en la noche, en la lluvia, en la ciudad, en el campo. ya que desde ahí entenderemos que la seguridad no es que caminemos solos en la calle, sino que cuando caminemos podamos compartir con otros lo que ellos son.
Este es nuestro camino, nuestro horizonte y nuestra perseverancia, ya que lo que sucederá es lo que nosotros aprendemos a dictar en el conocimiento, en la emoción y en el compartir los unos con los otros.
Deja un comentario