Lo que es parte del jubileo, esto existe por cotidianidad.
Son los recuerdos los que nos hacen pensar en el ahora, son las historias las que traen a nosotros la fuerza para seguir caminando, son los instantes los que ayudan a que nuestras ideas sean la mejor opción para nunca dejar de movernos, son los hechos los que hablan más allá de nuestras palabras, son los detalles lo que hacen de las historias la mejor causa recurrente para imitar, somos la mejor creación en el tiempo, dispuestos siempre a cambiar la historia, nuestra historia.
Para llegar hasta acá, hemos descubierto todo lo posible desde el asombro. Para aprender debemos ser ambiciosos con el conocimiento.
Para encontrar debemos siempre buscar. Para crear, debemos alimentar nuestra creatividad, leemos, escribimos, pintamos, somos realistas, románticos, confusos y libres. Somos la acción recurrente a la transición desde las miles de historias que nos han tocado.
Es así como hemos comenzado a pensar y a hacer desde la reflexividad, está nos atrae y nos dice que no debemos dejar de contemplar todo lo nos rodea, son tiempos para meditar lo natural, y las construcciones humanas, porque estás no han dejado de imitarla. Hoy, podemos ser el mejor alto del mundo, ya que somos los instantes al detalle de los colores.
Esta es nuestra época, debemos observar, caminar, hacer caminos, trazar sendas y hacer tejidos, creerle al amor y a la gracia, vivir la vida, y no desperdiciar cada espacio construido por las distracciones momentáneas, está, en el nosotros considerar todo lo bueno o lo malo para así entrar en la grandeza de la cotidianidad.
No es por poder, ni por la influencia que podemos generar, es por levantar en alto los nombres y las creencias que nos han marcado, a ellos les debemos un tributo permanente y ese se nombra con nuestros nombres.
Busquemos la libertad, pero la libertad de pensar, sentir, ayudar, gestionar, creer, esperar, conocer… esa, que es mejor que cualquier otro eslogan para nuestra sociedad, seamos claros y poseamos todo lo magnífico, todo aquello que no nos da vergüenza, porque si lo sentimos, nada nos podrá hacer cambiar, solo si encontramos el camino en el poder del asumir con responsabilidad lo que nos falta.
Ya que de eso se trata, la vida, las relaciones, las acciones, las creencias, de asumir con criterio y objetividad todo lo que está a nuestro alrededor.
Hoy levantemos la voz, es tiempo de asombrarnos por aquello que no conocemos, y demos gracia a lo que poseemos, ya que desde ahí sale nuestra mejor actitud y el desenmascarar nuestro corazón por lo que viene.
by: @aea_angarita
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