Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Tenemos algo que otros quieran, pero al compartirlo algo dentro de nosotros cambia, esto es esperanza.

Hay tantos conceptos sobre ella, que en el tiempo que vivimos muchas cosas pueden serlo, pero cuando llega a ti, te das cuenta que es efímera, pasajera, momentánea y aún versátil. Por ello, pasamos la vida misma buscándola, y pocas veces la atesoramos, ya que:

“La felicidad es un estado mental que se cultiva a través de la perspectiva y la actitud hacia la vida”. 

Todo lo que consumimos es para alcanzarla, caminamos muchas veces hacia el éxito pensando que allí estará, pero no paramos un instante en el día a día para ver que la compone, porque hoy no la vemos y decimos que la encontramos una búsqueda que parece inalcanzable e insatisfactoria, ya que debemos:

“Aceptar tanto la alegría como la tristeza, pues nos permite vivir una vida más rica y auténtica”.

El mundo que nos rodea nos llena de títulos, de triunfos vacíos y de reconocimientos de fantasía, a tal punto que no logramos llenar el vacío que yace en nosotros. Por ello, caemos y caemos en vicios, en dudas y en malos comportamientos para creer que todo esto es la verdad que buscamos. 

“Dedicar tiempo a actividades que realmente nos interesan es clave para nuestra felicidad”.

Hay un libro que nos reta a pensar en lo que somos, en lo que creemos pero de igual manera en lo que consideramos como la felicidad, esta es nuestra recomendación, la conquista de la felicidad de Bertrand Rusell,quien  nos deja varios planteamientos para pensar.

Por qué a esta la sentimos en ocasiones momentáneas, en otras debemos luchar  por ella y  vamos en esa competencia, en la que debemos saber que estas son absurdas a nuestro tiempo e inhiben nuestra sobriedad.

Ya que las mejores cosas que podemos hacer se basan en serenidad, visión, pasión y convicción no sólo de dejar atrás, sino de aprender a ayudar a que otros lleguen a la meta. La cual cada uno de nosotros ha labrado con determinación y nos hace la versión que tenemos. 

Pero hoy podemos decir que hay un gran secreto, y que mucho de lo que somos es mayor que nuestras propias capacidades. Y es que esta se alcanza cuando te dejas perfeccionar, cuando en medio de la necesidad de buscarla, dejas que Él te llene, te de forma en el vacío y permites que este florezca, ya que cuando llega a la vida, todo lo cambia, y esto es retador no solo para tu entorno, sino para los que te aprenden a conocer.

En la vida encontramos muchos sinsabores, donde podemos desfallecer y ahí nuestro anhelo cambia, ya que entramos en ese “bucle” sin salida, pero en medio de la soledad y la necesidad entendemos lo que es sencillo y le apostamos a 

“La verdadera felicidad la cual a menudo se encuentra en las cosas simples de la vida”. 

Es cierto que cada día trae su propio afán, por ello debemos enfrentar distintas batallas, pero deleitarnos en ellas es entender su propósito, el cual al final trae consigo una esperanza mayor, la cual no defrauda el porvenir, sólo nos ayuda a contemplarla y a ver el fruto que esta produce, porque este nace en nosotros y ahí es donde en verdad emprendemos un camino para compartir con otros lo cual construye: 

“Los lazos de amistad que son esenciales para una vida plena”.

Y Cuando logras esto ten por seguro que has encontrado la felicidad, esa que atesora, que invierte tiempo, reflexiona y es con otros, porque la verdadera felicidad es Él –Jesús.

By: @marce.canor90

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