Escribir nos acerca al mundo y sus posibilidades, todos tenemos la misma oportunidad y esta es imaginar.
Aquellos que guardan recuerdos son los que entienden que en aquel boulevard la felicidad como la tristeza, son los que evidencian el deleite de lo que el alma expresa, muchos se ahogan en un vaso con agua, pero estos esperan las pocas palabras que existen para remediar lo que está roto, y de eso se trata la vida, de canalizar lo que llevamos dentro, escuchar y seguir.
¿Aguardar lo que venga y esperar lo que no llega, no es acaso algo que nos limita a seguir una rutina? si, las rutinas son el mejor analgesico que podemos tener para pensar poco en lo que nos importa. Decir no sería la mejor opción para insistir por lo que queremos y así buscar lo nuevo para lograrlo. Pero somos tan humanos que elegimos el sí y decidimos quedarnos mucho tiempo en el mismo ciclo.
El camino no es la vía, es solo un constructo ético que nos insta a encaminar nuestras fuerzas para así agarrar fuerte la mano de aquel o aquellos que pueden quitar los pesos de la vida, los cuales han crecido tanto que parece que cargaremos piedras en nuestra mochila, y nos invisibilizan el paisaje que debemos caminar, disfrutar y encaminar para encontrar esa trayectoria que nos lleva a dejar huellas en el alma.
Por eso tenemos una vida que disfrutar, que entender y que aceptar pese a los riesgos que esta trae, la vida es la que decidimos vivir tanto juntos como solos, con el presente, el ayer y los anhelos de un futuro lleno no sólo son recuerdos sino de los sentidos del alma, de esos que nos recuerda que siempre lo hemos dado todo y nunca desfallecemos.
¿Qué tal si? Si todo lo que hemos vivido no fuera realidad, que toda China estuviese en cuarentena por el covid-19 y estos meses que hemos pasado solo fueran una noche larga y hasta ahora nos despertamos, ¿qué tal si? esta pandemia se hubiera quedado como un simple brote. ¿Qué tal si lo intentamos? una vez más y nos atrevernos a dar esos pasos importantes que sabemos que tenemos que dar, para poder encontrar lo que buscamos. ¿Qué tal si? la vida no fuera todo lo que hemos vivido y nosotros estuviéramos en otro lugar y espacio.
Todos, aguardamos cicatrices, y no las queremos sacar del baúl, más bien las queremos aguardar para nuestro próximo mañana, ese que nos edifica y que pese a los que controlan la realidad, pudiéramos fabricar mejores recuerdos y memorias, y así concebir que el futuro nadie lo va a venir a construir por nosotros y por eso, mucho de lo que pensamos puede o no puede que suceda, por eso aguardamos las huellas, los pesares, las tristezas y las melancolías, pasa saber que vivimos y conservamos más arrugas de las permitidas, y así reflejamos el fruto de la experiencia.
Que el tiempo traiga los sucesos, estos que son buenos o malos, no importa, lo que importa es que este tiempo se lleve las palabras rotas, aquellas que nos destruyen en un segundo, y nos dejan sin aliento. Hoy somos más los que construyen que los que destruyen.
Por eso, juguemos a las posibilidades, a los ¿Qué tal si? vamos, caminamos, construimos, creemos, aguardamos, cuidamos, disfrutamos y descubrimos al que camina a nuestro lado.
Vamos y no guardemos pesares, más bien creamos que esta noche oscura ya terminó y que lo que nos falta son historias y hojas en blanco para continuar, para acercar, para amar e imaginar y sobre todo para dejar en libertad a unos cuantos y saber que si nos correspondemos, nos pertenecemos y siempre en nuestro corazón y pensamientos estarán.
Hay mucho que vivir, que escribir, que compartir y qué regalar a otros. ¡Hagámoslo!
By: @aea_angarita
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