Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

No hay sentido de lo que somos si estamos lejos.

Más allá de todo lo que pensamos, creemos y sentimos podemos ver el horizonte, aquel que nos muestra lo que somos, lo que deseamos y lo que buscamos hasta el cansancio de nosotros mismos. Ya sea trabajo, conocimiento, reconocimiento o la verdad, y que es ante todo ello debemos aprender a bajar la cabeza, pensar y que a su tiempo debemos levantarla.

De la vista hay un lugar, un trazo, un camino y un destino que aprendemos a construir. Todo tiene un proceso, un momento para todas las emociones y aun para conocer la frustración y el éxito. Hemos de ver lo que no hemos visto y comenzar a caminar por ello, ya que nuestra morada está más allá del sol.   

Donde brillan, los momentos, las palabras, las historias o aquellas anécdotas que nos retan a ser distintos, a ser no solo de este tiempo sino de otros también. Nuestra voz tiene un brillo, que se exalta, que se apaga, pero que anima a otros a que estos sean de la mejor manera. 

Luces de otra realidad nos llaman, nos aguardan y nos dan la victoria de emprender, de soñar y aun de calcular con nuestros límites la verdad, la veracidad de lo que somos, de quienes somos y en qué nos convertiremos. Entendiendo que todo esto debe producir vida y no muerte. 

Donde la paz toma un lugar, se vuelve seguridad, persona y rompe todo entendimiento. La ansiedad y la depresión son sinónimos de nuestra modernidad. Calma y serenidad son la posibilidad de ver, escuchar y de responder de la mejor forma. La palabra sencilla apacigua el dolor, pero la áspera enciende el corazón.  

Es lo natural lo que imitamos, pero nuestro corazón está corrompido, dañado y todo lo lleva a la desviación. Los errores son querer alterar el orden natural, y humanizar las circunstancias que nos rompen dentro, muy dentro que nos hacen ciegos, sordos y mudos ante el dolor de otros.  

¿Donde escucho el latido del corazón? en el pecho que brinda refugio. ¿Quién es refugio? Tú, yo, Él, nosotros lo somos cuando creemos en lo que no vemos, ya que nuestras luchas han sido ganadas y lo que debemos hacer, es resistir, persistir y volver a resistir.  

Que esta esfera celeste una mundos, los haga cercanos y relevantes, que todo aquel que siente soledad, tristeza, abandono y enfermedad encuentre la respuesta que tanto anhela. Ya que el mundo que necesitamos es aquel que viene desde los cielos.

Siempre fue la mejor opción creer, aguardar y no irnos al espectáculo de nuestros dioses, estos son pasajeros, dudosos y caen como la estrella del alba. Necesitan de nuestra alabanza para vivir, para sentirse reales y así continuar, pero ¿dónde está nuestro criterio para verlos?   

Mi hogar es aquel que conoces, que construimos y que vemos más allá del horizonte, todos tenemos las mismas posibilidades y es no repetir lo que otros han hecho, más bien, actuemos, consideremos y vivamos con bondad, ya que de eso se trata nuestro ahora, de saber quien o quienes entran.

El sonido de tu voz trae calma, está compuesta de verdad, identidad y posición, esta la tenemos dentro, y forma en nosotros ideas, anhelos e ideologías que guían nuestras acciones. Por ello, levantar la voz es sacar todo lo que hay dentro y comenzar a brillar, para alentar, cuidar y dar a otros lo que hay dentro. 

Resonando en mi interior están los recuerdos, las ideas, las formas, y las promesas que dan valor a lo que mi corazón dicta, enseña y muestra. En todos hay una canción y no es la favorita de la radio, es con la que nacemos y nos desarrollamos, cuidemosla, cantemosla, y enseñemosle a otros para que estos encuentren la propia. 

No hay distancia entre los dos, solo es el comienzo de esta eterna relación, que comenzó antes de la luz y termina después de esta. Tu, yo, nosotros, ellos, hacemos parte de algo más grande, y esto es un mensaje, las buenas nuevas y la verdad que nos ha sido enseñada y no podemos desprendernos de ella. 

Fue borrada por tu amor, la locura de los excesos, de compararnos una y otra vez, del egoísmo y la autosatisfacción, y con esto podemos apostarle a ser nosotros, no en la esencia del contexto y el mundo sino desde la verdad que libera. Hoy por hoy se habla de toda forma de amar, pero el amor perdona, sana, brilla y da vida, no entra en la polémica del medio y menos en las sanciones económicas, nos falta tanto para amar incondicionalmente que vamos por ese camino de claridad.

Más allá hay respuestas, hay caminos y lugares que descubrir, más allá existe la revelación de nosotros en otros y desde ahí podemos soñar con el mejor bienestar. 

De lo que puedo tocar, contemplar y vivir en nuestras posibilidades, por ello, rompamos con toda negatividad, con todo positivismo tóxico, y asumamos con realismo lo que es cierto, lo que es nuestro y lo que podemos dar sin esperar a cambio.

By: @aea_angarita

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