El amor lo vivimos y cuando lo encontramos lo construimos.
Si de amor se trata,
podría decir que para el ser humano
es difícil comprender el amor
cuando da de aquello que le sobra
y no de aquello que le cuesta
o que puede tener en abundancia.
Si de amor hablamos hoy me pregunto,
¿se puede amar la imperfección?,
¿se puede amar sin la expectativa?,
¿se puede amar desde la sorpresa?,
¿se puede amar desde la construcción?
Estoy segura que cada día nos encontramos
ante la verdad desesperanzadora,
de que amamos menos
aún y cuando es lo que más buscamos.
Y es que olvidamos
que del corazón del mana la vida,
pero hoy
este está infectado de resentimientos,
dolores, tristezas,
temores, y carencia de identidad.
Esto nos lleva a creer que
debemos tener un corazón completamente nuevo,
sin rastro de caídas,
tropiezos, y de pérdidas
para poder conocer
el amor verdadero.
Hoy te digo a ti querido amor
que conocerte ha sido,
mi manera de verte
desde todos los remiendos
que habitan en mi corazón.
Y también desde la certeza
de que el amor
que llena mi corazón
no es mío,
sino es superior
a mí,
a mi razonamiento,
a mi lógica,
a mi ciencia
a mi ser.
Hoy te hablo del amor verdadero
no es el que buscas afuera,
sino es el que se te ha dado
desde el principio
desinteresadamente,
sobrenaturalmente y
abundantemente.
Y solo estando ante esta verdad
es que entiendo que puedo
verdaderamente amar
al otro como me amo
a mi misma.
By: @aea.villamil3
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