Tú enfoque determina tu futuro.
Han sido casi veinte años viviendo con él “vamos a ver que pasa”, este dicho ha sido una bandera para cada situación de mi vida, ahí es donde me doy cuenta de que soy fiel a huirle al compromiso, arrepentido de algunas de mis decisiones, soy consciente de que tengo miedo a fracasar, miedo a salir herido (sin saber que así piensa un corazón herido) y porque no miedo a herir a otros, ya que tantas situaciones me hacen siempre pensar en mi primero ¿y donde quedan los demás?
Ahora bien, meditando, reflexionando y conversando con mi yo, puedo decir que lo que abundaba en mi era la tóxica disposición de ser condescendiente con todas las personas y con todas las situaciones que me rodean, y puedo decir con el pasar del tiempo, que lo que escaseaba en mi era la falta de carácter.
Carácter puede definirse como: conjunto de cualidades o circunstancias propias de una persona, cosa o colectividad que las distingue por su modo de ser o comportarse. Así mismo es importante destacar que el carácter puede modificarse con la experiencia y/o vivencia a medida que la persona interactúa con su entorno social.
Es decir, el carácter es un rasgo diferenciador que poseen las personas ante las distintas circunstancias que ocurren y así mismo asumen para continuar en sus planes, sus anhelos, y esos sueños que los motivan todo el tiempo a continuar, por ello, puedo decir que “Jamás vas a formar carácter sin mantener un compromiso”.
¿Compromiso?, si a lo que soñamos, a lo que creemos, a lo que compartimos con otros y por supuesto a lo que Dios nos llama a hacer y acá podemos decir que es propósito, destino o predestinación, de eso se trata, de entender el proceso que debemos pasar para asumir lo que tememos, lo que nos da guayabo ser y entender, ya que Lo que más has temido hacer, es donde Dios quiere usarte. Y eso es preguntarnos muy adentro ¿qué es lo que queremos ser y hacer?
Conforme llegue esa respuesta, avanzaremos, nos retamos y enfrentaremos nuestros temores, y claro, debemos confrontarlos y asumirlos a toda costa, pero algunos de los más comunes –temores- comienzan con el que dirán, dónde debemos estudiar, dónde podré trabajar al terminar la universidad, o mejor donde viviré, con quien formaré familia, viajaré a África, Asía, EEUU, EU, LATAM… Y acá es necesario invitarnos a tener una comunión con Dios, porque conforme venzas esos temores, será donde Dios más te usara para que las personas confíen en Él. Y claro, podemos decir que Dios sana a los enfermos y muchas veces lo hace para que estos se acerquen más a Él. Ya que Dios es el único que corre al encuentro de sus hijos, su creación.
No huyas de tu temor, ¡enfrentalo con amor! ¡Practica tu fe! y activa todo lo que hay alrededor de ella, ya que esta es un músculo que te llevará a nuevos retos, y por qué no en animar a otros a creer, en ellos, en otros y sobre todo en el Creador de todos los tiempos, este es Alfa & Omega, Principio y Fin.
Ahora, tengamos presente que “tu enfoque determina tu futuro” Y acá hablamos de soñar, de visionar, de anhelar y sobre todo de trabajar por ello, ya que la idea es un dos por ciento y el noventa y ocho restante es de esfuerzo, dedicación, trabajo y suerte (interpretar los tiempos y espacios). Enfócate en amar con más detenimiento y atención, el afán es un error en la perfecta y exacta ecuación del amor. Dios es amor, y cuando te enfocas en lo que Él quiere hacer de ti en ti y tu contexto, tu futuro empieza a cambiar.
Hoy es el día cero para comenzar o y si no lo ves así ten presente que ya comenzaste a ganar terreno en el campo de batalla de la mente, ya que ahí es donde ocurre todo lo que nos pasa y es que pensamos en ocasiones más en el pasado, o en el futuro y olvidamos el presente, pero hablamos del presente donde el Espíritu Santo es nuestro mejor aliado y el intercede por mí ante el Padre que todo lo ve. Y si te preguntas ¿qué tiene que ver todo esto? te cuento que cada día que pasa me siento cada vez más contento y seguro de que mis emociones ya que estas están en las mejores manos, en las de aquel que me creó y me eligió para cumplir su propósito aquí en la tierra.
Es importante saber que nuestros pensamientos crean actitudes y las actitudes dan espacio a los sentimientos, y aunque los sentimientos son reales, de estos no nos podemos fiar. Los sentimientos crean una manera de responder y ahí debemos estar atentos para entender todo desde ellos como desde los razonamientos para saber cual es la mejor acción y actitud sobre los hechos.
Ya que necesitamos con todo lo anterior también escuchar primero lo que Dios dice, quiere y dicta para nosotros Porque cuando Dios toma el control de mis pensamientos y sentimientos, Él puede curar el corazón enfermo. Y este si que lo tenemos todos en la sociedad, no importa si somos grandes o chicos, todos tenemos que sanar.
Y la hermosa situación de amar sin afán es poder decir: Te amo Dios, tu amor es infalible. Sigo escribiendo cada capítulo de mi vida contigo, mi protagonista, mi autor favorito y mi coequipero eres tú y a tí te agradezco por todo lo que sigo viviendo. Por eso puedo decir que vamos un día a la vez.
By @villanuevagram – @villadeletras
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