Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Existe una razón para vivir, pero elegimos el creer para nunca dejar de ser.

El mundo cambia como nosotros lo hacemos gracias al limitante esencial y la instancia de estar dentro de él, tiempo es lo que nos resta para entender e incriptarnos en la realización misma de nosotros, el abasto de tecnología nos mortifica y nos destruye y nos conduce a la soledad, la realidad se ha fundamentado en la inscripción psicológica de nosotros y nuestro propio autoconocimiento, llegando así a la mejor forma de olvidar y creer en el éxito de las riquezas y constituirnos como consumistas, los pasos son necesarios para no dejar de existir, caminando conocemos el camino y desde ese recorrido emprendemos la búsqueda sin cesar de lo que para nosotros sería la esencialidad, el conocimiento es la cercanía a una conversación pasada, ya que todas las letras escritas son diálogos personales, compartidos o sencillamente nuestras esclavitudes mentales, a las estrella las hemos observado con detenimiento, se nos han dicho que ellas son el mensajero de estos, nuestros tiempos pasados, que cuidan de nosotros y nos hacen santos, la monotonía se convenció en nuestra propia formación nihilista, ya que hemos dejamos aun lado la verdad y solo somos prudentes en lo que conocemos.

Las elecciones marcan distancias, rumbos y estadios nuevos a conocer. Cada vez que emprendemos una acción que nos transforma, todo entra en la disponibilidad de encontrar argumentos acertados para confrontar las luchas, la realidad y las distinciones del conocimiento y su contrariedad que poseemos todos. Desde ese comienzo entendemos que las necesidades son necesarias, para saber que desde el creer existe la posibilidad de responder los acertijos que siempre han estado escondidos en nosotros. Una idea que emana vida, que da esencia y procura encontrar la acción certera de compartir de sí para que otros entiendan el significado de nunca abandonar las causas justas.

Nuestras convicciones son la línea que nunca termina, son los ajustes de avanzar y de aguardar momentos para siempre recordar, si depositamos nuestras razones, conocimientos y creencias en lo que no hemos visto, hemos comenzado a creer, el conocimiento es la creencia a la ciencia, las costumbres a nuestras religiones y los patrones que repetimos a nuestros propios sesgos y dudas que no hemos poseído en respuesta. 

Aprendamos de los pequeños, compartamos de lo que somos y dispongamonos para nunca crecer más allá de nuestros propios ojos, alarguemos una invitación cordial y estimada a los que caminan y buscan dentro de sí respuestas a sus propios miedos, sepamos con certezas nuestra propia vocación y rompamos la argumentación de nuestra negatividad, hay cambios que solo se permiten si conocemos que es nuestro ser.

El cual se resume en la estimación ajustada de la confusión y la discordia de nuestros egos y orgullos, que se relacionan con los acertijos del mundo, el cual se siente desde la comparación de las flaquezas y la virtud de aquellas formas de interponer voz al carácter personal de cada actor. Su lucha es acertada, justa pero contrariada a la expresión personal de cada individualidad, ya que por herencia cada actor desde su soledad puede, debe y es constante de las reflexiones que lo hacen avanzar. Toda acción cometida, debe ser asumida, luchada y contada para que existan las razones de demostrar que la vida es mucho mejor cuando creemos en la libertad desde la creencia y desde ella partimos para concretar nuestra subjetividad en la conformación de una identidad relacional con todo espacio y cielo posibilitado.

La vida es la secuencia del tiempo en la limitación de la misma humanidad. No dejará de existir aun sin nosotros mismos en su paralelismo. Lo único causante de nuestra conspiración puede ser el entendimiento del más allá desde nuestros pensamientos y la imaginación, esa que nos libera a nivel cultural de muchas limitaciones y de esas ideas causantes de la hegemonía. No hay final más glorioso que entender la causa de nuestro propio existir, somos, seremos y siempre las palabras dictarán la mención de como recordarán nuestros pasos. Un día se escuchará nuestra canción tan en lo alto, que muchos sabrán que siempre fuimos luz.

Maailmankaikkeus.

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