Qué tanto hemos dejado atrás?
Quizás comenzamos con muchas palabras, muchos recuerdos, pero el tiempo pasa, este se ha establecido en alegrías, tristezas y nostalgias que poseemos y estas nos acompañan. No somos los mismos que hace un año atrás. Hemos cambiado, crecido, madurado, y hasta nos hemos escondido, hoy queremos conversar de esa forma escrita que hemos construido con los días pasar.
Escribir es parte de nuestra realidad, lloramos en letras, en historias ajenas, o en las meditaciones que nos confrontan, o que nos dan el fundamento para seguir. Por eso, creo que todos hemos tenido distintas sensaciones ante este año que cerramos, que celebramos o qué nos inundando el sentido del desconsuelo.
Sí, hemos tenido rupturas del corazón, nos han despedido, otros han hablado mal de nosotros, un familiar ha muerto, o aquel que creíamos que iba a estar con nosotros, hoy ya no está, y quizás esta temporada es la de la razón rota y el corazón arrugado.
Y si, todo esto nos hace pensar que escribir, narrar lo nuevo, o lo mejor, pero esto es una certeza, es un proceso de aceptar que el mundo no para por una muerte, por un despido o un corazón roto, pero nosotros sí, ya que extrañamos, lloramos, sentimos la ausencia de su risa o de sus palabras que guiaban a seguir, a ser distintos, pero siempre francos y sensibles. Y claro, es complejo seguir, no es un terreno fácil, pero cada día trae su propio afán.
Y es desde el afán y el cansancio, donde podemos, nos disponemos a encontrarnos nuevamente. Por eso, amigo, amiga lectora, si has sentido que es tiempo de tirar la toalla, hazlo, déjala ahí por un instante, y medita en todo lo que ya has hecho, respirar una, dos y tres veces de forma profunda y continua.
Todos nos cansamos, tenemos días buenos y malos, malas temporadas, pero sigamos caminando, contando, viviendo nuevas y también nuestra historia, apostando y acertando en lo que hacemos. Sí, extrañamos, pero quizás hoy es tiempo para cuidar desde la otra orilla, deseemos el bien y hagámoslo, ya que ese bienestar o esas bienaventuranzas alcanzarán a otros. Ya que la vida es nuestro mejor triunfo, y no las expectativas de comparación con otros que dicen ser “famosos”.
Todos somos famosos, y esto lo podemos ver desde nuestro cerco de influencia (familia, compañeros, amigos…), ya que estos conocen la mejor versión de nosotros mismos, y es la que hoy tenemos, la que hemos compartido con los que están y con los que ya no, por eso, cuidemos nuestros pensamientos, nuestros anhelos y siempre estemos en movimiento para entrar en otras realidades.
Somos seres sociales, emocionales y espirituales, y quizás desde nuestras prioridades es donde todo ocurre, sea la familia, la sociedad, las creencias, la educación, o cualquiera que sea nuestra apuesta, esa es la que vale la pena seguir, y no es motivo de comparación, más bien aprendamos con otros a hacer la diferencia, seamos punto de referencia para el mundo, para los que nos siguen y para aquellos que ven la vida de otra manera, ya que desde ahí hay diferencias, disrupción, cambio y transformación.
Les agradecemos amigos lectores, por llegar hasta acá, por verme una que otra semana haciendo un poco de reflexión escrita, no han sido tiempos fáciles, no han sido días tan solo brillantes, han sido días de levantar las manos, de aceptar tarde la ayuda de otros, pero hemos dejado de vivir en modo robot, si, hay muchas cosas que aún no se entienden, que hacen falta, y estas son profundas, porque hemos de cambiar dentro del Yo, más que en el exterior.
Recuerda algo y es que; Sí, tienes algo que decir, dilo, cuéntalo, o solo comparte lo que sientes al mundo, a las personas pero entiende que esto debe ser en el momento oportuno, para que ese abrazo, ese beso llegue, y diga lo importante que eres, quiere, ama, extraña, llora, ríe, pero siempre cuida del que tienes a tu alrededor, ese lo merece más que otros que no. Pausa un poco la vida, cuida lo que es tuyo, y sobre ello, vive, come, celebra, haz brindis, y eleva canciones que valgan la pena Bailar en Silencio, vive en soledad, pero sobre ello, busca compartir y encontrar Paz, pero esta solo ocurre en los momentos decisorios.
Enfrentemos el mundo, hagamos la vida, lloremos cuando sea tiempo, pero siempre miremos el amanecer como el atardecer, como esa oportunidad para volver a intentarlo, nos seguiremos encontrando, leyendo, y escribiendo, dado que esta es una forma para compartir, y lo importante es saber que tu, que yo, que nosotros estamos intentándolo de otra manera y por eso persistimos hasta el final.
Gracias a todos por leer, por compartir y por hacer del mundo un espacio, más llevadero, más justo y más lleno de virtudes que de defectos, los cuales todos tenemos pero hoy no pensemos en ello, no somos perfectos, solo somos seres humanos que lo intentan una vez más para vivir en planes, sueños compartidos y aun en algunos que son egoístas que nos permiten construir.
Por eso, unamos fuerzas, unamos conversaciones y apoyemos a los que en verdad lo necesitan, lo cual no es en lo momentáneo, sino en lo profundo, no seamos conformistas, ya que C.S Lewis lo dijo: “el ser humano es tan fácil de complacer, que es como los niños que juegan con pizzas de barro, y no somos capaces de imaginar unas vacaciones en la playa”. Ante esto, sigamos, escribamos nuevas reflexiones, contemos nuevas historias, y seamos la mejor versión de nuestros pasados, los cuales fueron pioneros de todo lo que tenemos hoy. Cambiamos imagen, formato de presentación, pero el contenido sigue siendo él mismo.
Gracias a todos por este año, que celebramos, que cuidamos, y que cambiamos, porque eso sí que lo hacemos. Que vengan nuevas notas, nuevos viernes, y que el mundo sepa quienes somos de la forma coherente y consecuente. Gracias por seguir acá, por seguir las historias, y aun los consejos, por eso, este espacio siempre será de ustedes.
Un abrazo cálido y apretado, proveniente de un corazón lleno de arrugas y una razón quebrantada.
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