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Ize

No os dejéis guiar por lo humano, ve por dónde no hay camino.

¿Qué es Ize?

Ize es una palabra chibcha que significa camino, este significado puede ser abstracto, concreto y/o subjetivo, y esto se debe a cómo cada uno de nosotros lo entiende, es decir, ¿qué es camino?, es una conformación de representaciones mentales que construimos sobre los planos, gustos e ideas perdidas que plantean nuevos comienzos ante un mundo lleno de crisis.

El camino del que hablamos es aquel que recorre valles, montañas, abismos y se encuentra consigo mismo aun en el ruido apabullante de la sociedad. Por eso, hacerlo es asumir el reto, tanto a nivel personal como social, como con aquellos que están cerca, como los que también están lejos, tanto de nosotros, nuestras ideas y esos pensamientos reflexivos que tenemos de la realidad. Hablar de esto es reconocer que antes, durante y después de nosotros muchos saldrán y expandirán su zona de confort para hacer nuevas rutas y entender que esto es una construcción colectiva tanto de tiempo, esfuerzos como sacrificios.

Muchos se arriesgan a hacerlo solos, otros se enfrentan con aquellos que han aceptado compartir en este espacio, pero cada uno tiene un aprendizaje que dar, que mostrar o que aguardar para decir que este es un ejercicio que se debe hacer ocasionalmente, continuamente pero quizás no como un estado permanente, ya que si eso lo hacemos, sentiremos que no somos de acá, ni allá, y que los lugares solo son eso.

Existe una promesa para que ocurra Ize, esta se desprende de lo observable, de lo sintiente y de lo que se puede contar como una historia, es decir, desde nosotros debe haber la voluntad para hacer una leyenda en medio del recorrido, la carrera no es contra el tiempo, sino es apreciar la grandeza del contexto natural dentro de la confusión de virtudes y ambientes sucesivos dentro del olvido, el cual es una causante por el urbanismo sobre la naturaleza. Es por esto que dentro, muy dentro de nosotros debemos asumir nuestro papel de consumidores, ya que buscamos desesperadamente caminos tranquilos para calmar nuestra alma. 

Es por eso, que estos caminos están llenos de predestinación, de sentidos prácticos de seguridad, estabilidad, dentro de las ciudades, pero en lo rural es a otro costo, es apostar por lo desconocido, es aprender a valernos por lo que hemos construido dentro de nosotros y es el sobrevivir a toda costa.

Somos supervivientes, o sobrevivientes de todos los desafíos que enfrentamos. Hoy, más allá de nuestra comodidad, o de nuestro privilegio, pensemos en lo que es real, en lo que buscamos y en cómo lo construimos, por mi cuenta, creo que debemos aceptar el reto de retornar y calmar nuestros espíritus indomables con montañas, bosques, cascadas y sendas no conocidas. 

En nosotros hay una lucha, entre el hombre natural, contra su citadino, estos pelean para saber quién dominará la realidad. La cual se construye, se establece y marca un paso a paso para seguir y enfrentar los desafíos, las carencias y aun las dudas personales. Todo esto es una construcción que se da a la medida de la interpretación. Crecer no solamente es borrar, es también sumarle a la mente los recuerdos de esos lugares que se han podido habitar. Y acá no hacemos un voto por el borrar o por el olvidar, es más bien un argumento para asumir todo lo que hemos hecho, disfrutando, gozando y llorando para así conservar nuestras memorias, porque estas seguirán existiendo, tanto para la historia como para los nombres.

Estos nombres, tienen una catalogación para el entendimiento, para su simpleza y para la ayuda de entender la profundidad, esa que brinda excusas para compartir el mundo de hoy de una forma contraria a la que todos hacen, no son fotos las que hablan, son experiencias las que narran.

Ize permite conocer, descubrir, embarrarla, cuidar y destruir para seguir avanzando, sirve también para dejar el mejor de los caminos si el caso, ya que algunos no quieren llegar pronto, pero para ellos también hay destino, hay trazos para no volver atrás, pero siempre no instituye en avanzar, movernos para entender que aún hay mucho por hacer, y así contar el quehacer. Por eso el Ize qué tenemos, que construimos y que compartimos. Desde hoy para siempre.

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