Nunca pasará, nunca dejará de existir, si las intenciones son cuidar de otros que esta sea la bienaventuranza más justa.
Hablar de ideas, pensamientos, e ideologías es una tarea que todos debemos hacer, estas configuran en nosotros la forma de cómo nos relacionamos en la sociedad, somos hombres y mujeres que tomamos posiciones para expresar lo que sentimos y cómo esto nos posiciona.
La realidad social es una construcción que se da en lo personal como en lo colectivo, comenzamos desde los pensamientos, las emociones y esos sentires que tenemos ante los distintos fenómenos que nos rodean y gestan representaciones mentales, para así entender que son la ayuda o lo límites que tenemos para enfrentar la vida con una visión realista, pesimista u optimista.
El mundo nos acepta, pero así mismo la cultura comienza a escribir en nosotros la historia que desea, ya Rousseau decía “el hombre es bueno por naturaleza” y es del todo cierto, ya que en la infancia es donde los sucesos comienzan a marcar el paso de la historia en nosotros y que tan bueno o malos llegamos a ser, pero quizás la acción más grande es comprender que somos animales racionales que decidimos, con gustos para alcanzar la cercanía de todo lo que hoy entendemos como nuestro.
Hablemos de una idea simple, esa que se va configurando y transformando en el tiempo, ya que sus orígenes se dan en el siglo XIX, donde todos la hemos escuchado una que otra vez, pero los más aventurados y aquellos que cuestionan un poco sus visiones de la realidad la conocen desde sus inicios y saben que tiene diferencias marcadas a las otras visiones de la realidad puestas desde los movimientos sociales.
Esta idea es asumida como una acción política que no es carente de visión, sino más bien en su traducción original dice que es ausentismo total de la estructura gubernamental del Estado, pero llevarla más allá de lo representativo, es tomar una posición más allá de la elección de los representantes en los gobiernos de cada cuatro o seis años y es una crítica directa al sistema de explotación social que hoy tenemos como sistema económico, social y cultural.
Si estamos hablando de la Anarquía, esa visión de mundo, que es una corriente social, política, económica, relacional e ideológica que podemos acercar a nuestros días, ya que su estructura va más allá de permitir y aceptar las individualidades de los actores sociales, es una confrontación directa a las relaciones sociales ya que estas pueden ser más horizontales que verticales y desde ahí desarrollar la autonomía individual.
Es decir, es una la lucha social constante que procura la eliminación de cualquier tipo de autoridad coercitiva, impositiva o de mandato involuntario, ya que acá se habla directamente de la dominación y explotación de unos sobre otros y que si lo ampliamos, veríamos el sesgo del darwinismo social que dice que el más fuerte sobrevive y el débil desaparece, pero no es tan cierto como se pinta.
Ya que el más fuerte es el que más tiene por perder, y aunque se vea a nivel histórico y estos cuenten la historia, esté siempre perderá porque solo falta el tiempo, la memoria y las acciones sociales y comunitarias para demostrar quién tenía la verdad en el proceso histórico. Y es que debemos conocer las dos caras de la misma moneda para tomar y sentar la posición ante los hechos.
Por ello la anarquía es necesaria, para generar lazos cooperativos dentro de la colectividad y llegar a la autorregulación. La convivencia es la mejor virtud que se puede tener por racionalidad y voluntad propia del hombre. Y la libertad o el goce de esta se debe dar bajo la responsabilidad de reconocer, trabajar y ver en el otro lo que podemos tener y a su vez a portar para su desarrollo.
Por ello pensar en el conocimiento y la educación como una herramienta para mejorar la sociedad es construir un mundo libre, donde lo individual permite lo racional y esto da paso a entender las señales de autoritarismo y subordinación.
Aquellos que buscan la justicia o igualdad social tienen principios anarquistas, no en el espacio donde haya una separación de las clases, sino más bien donde estas puedan coexistir y brindar autonomía individual y colectiva, que se une a la posición fuerte de que todos puedan tener lo mismo, y esto se gana con el trabajo, el cual debe ser la erradicación del monopolio de los bienes y servicios tanto públicos o privados.
Buscar la libertad individual es una de las necesidades del anarquismo, pero también trabajar por lo colectivo es entender que la mejor forma de desarrollarse es desde la cooperación, la convivencia y la resolución de problemas. La igualdad es una convergencia, es una conversación y es el reconocimiento de una sociedad equitativa, valiosa en sí misma ya que reconoce la individualidad como la colectividad para avanzar a los cambios.
Es equidad para todos, es participación y es respeto a la diferencia, y es reconocimiento de aquel o aquellos que comulgan las mismas ideas, pensamientos u orígenes del saber que el hombre libre sólo tiene por romper las cadenas que lo atan.
¿Cuáles son? las de no tener o poseer sus necesidades básicas satisfechas, por eso la anarquía es el mejor idealismo para la construcción de la sociedad, donde se conjugan muchos factores (sociales, políticos, culturales, relacionales, económicos, religiosos…), pero quizás el más importante es el relacional donde aflora el gusto, la pasión y los sentimientos de amor, que se transforman en causas, en activismos y en deseo ferviente del conocimiento ya que este es parte del proceso para solventar todo lo jerárquico, y convertirlo en la cercanía y la profundidad de la vida, la cual se debe disfrutar desde todas las orillas que conozcamos.
Por eso producir con anarquía es saber que todo puede estar en nuestra contra, pero que el que persevera alcanza y verá la victoria si no se da por vencido, ya que logra entender que todo principio original siempre ha estado llevándonos a la libertad y no a la dependencia de lo construido socialmente.
for: @andreapinillog
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