Lo que buscamos es invisible a los ojos, conocemos del mundo y esto lo conquistamos.
La verdad es lo único que nos dejan conocer cuando caminamos en contra vía, hay ocasiones que la podemos tener, pero hay otros momentos en la que está es la que buscamos incansablemente para entender lo esencial y lo material. Muchos dicen tenerla, pero muy pocos los que se apropian de ella y la dominan, todos en algún momento hemos estado buscándola por mucho tiempo.
Acá, cabe aclarar que nosotros hemos sido construidos bajo lineamientos existenciales de lo concreto y lo abstracto, lo esencial y lo material, y algo de esto demuestra el destino y la acumulación de lo que hoy nosotros somos para el sistema capitalista, como para los que en él habitan. ¿En un régimen de tensiones sociales que nos hará pensar en nuestros días venideros, nuestras raíces, nuestra nacionalidad, nuestro tiempo, nuestro espacio geolocalizado para construirnos y/o destruirnos?
Asimilando la línea trazada de lo que hemos interpretado del mundo de hoy y de aquello que debemos dejar. Son tiempos para construir un puente, un tejido, o esas leyendas que nos acercan a otros, a nosotros mismos y a esos semejantes olvidados en un mundo consumido en su propio ego y éxito, destruyendo lo cotidiano, lo distinto y ese transeuntismo que todos hacemos con seguir rutinas, que dicen mejorarnos pero solamente nos estancan en la comparación y en la imagen de aparentar.
Las cosas materiales son perder en ellas nuestro tiempo vital, es dejar de ser acertados, e invertir en el espejismo de la realidad, la comparación, todos podremos obtener lo material si lo cargamos de realidad, disposición y construcción con otro. Apoyar a los pequeños productores de nuestra era, es también exigir la calidad para que nosotros mismos nos extendamos en el relacionamiento humano por más tiempo (conociendo lo terrenal antes de comprender la eternidad), el tiempo es solo la paradoja de que lo único que no podemos recuperar es este ni aun exigiendo justicia en son de venganza o viceversa.
Para que todo exista una mirada es suficiente, esta nos invita a pasar al plano de lo desinteresado para construir en lo que conocemos, desconocer el mundo de hoy, es perdernos en un siempre, las crisis existen y hay otras que vienen, los enemigos y los aliados se terminan en la propia esencia de las causas, prometer lealtad es el deber ser de reconocer que ella misma nos puede fallar por un dominó, una hegemonía, es decir solo es poder el cual se personifica en la unilateralidad de interpretación de lo que tenemos en el mundo, en las relaciones y en los vínculos sociales.
Envidiar es acertado, pero quedarnos con ello es el errar, que nuestra discordia sea la única forma de construir lo que en verdad debe coexistir, por nuestro bien, por el bien comunal, la libertad es poseer con claridad lo que construimos y no con argumentos mentirosos que se enseñan día a día a través del consumismo, este es mayor que todos nuestros deleites, por ello domar desde lo cotidiano es superar nuestra apariencia y trascender a que el aceptar o rechazar solo es el crédito que podemos conocer en el delirio de la perfección hecha estética y glamour.
- Nuestra naturaleza envejece y así mismo es hermosa desde lo imperfecto, aceptarla es vivir plácidamente.
For: @steffaniam90
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