Solo poseemos nombres y son nuestros deseos los que quizás veremos en alguna parte del tiempo.
Tenemos visiones del mundo y perspectivas de todas las creencias que nos ayudan a comprender los sucesos y el boicot de las injusticias, estas siempre llamarán nuestra atención y no nos permitirán ser ajenos a esa forma de relacionarnos, más bien ya no seremos más extraños los unos con los otros, seremos los que nos acercamos y entendemos la inconformidad que nos precede, gracias a ella la verdad existe, exige y nos da movimiento.
En ocasiones nos sentimos culpables de los sucesos que cometimos y fueron hechos en inocencia, estos también se desarrollaron por el procurar hacer el bien desde lo que creíamos correcto, somos la esencia culposa de nuestra simpleza, somos la expresión paradigmática del triunfo y la forma cíclica de dar culpas a otros, los silencios se descifran, pero más allá de estos lo que en verdad podemos hacer es pensar, analizar y reflexionar acerca de las culpas existentes, de los errores, pero todo lo fallido en el mundo se trata de arreglar con la comunicación.
Está demostrado que la privacidad en la era digital es una falacia, es el juego de intereses por nuestra información y por aquello que pasa más allá de las publicaciones, la privacidad es un derecho que todos tenemos, pero que algunos solo saben usar cuando les conviene, autorizar todo desde nuestros smartphones es creer en las mentiras de la digitalidad y las acciones terciarias de las startapp para decirnos que todos podemos emprender, ya que ese es un reto que se dibuja desde los imaginarios del éxito y la riqueza del mundo.
Todos estuvimos involucrados en situaciones problema y ese estado de conflicto tiene como propósito enseñarnos a superar nuestras dudas y crear desde el razonamiento las estrategias que nos ayudarán a desmentir los sesgos de la historia, saber no es crecer, hacer es el inicio del conocimiento y este debe nutrirse con lecturas recomendadas por aquellos que han vivido primero que nosotros.
Sus vidas son ese estudio de caso afín que nos permite observar y pensar si la cercanía a la autocrítica produce conocimiento ya que esta hace de la verdad social sea visible en las publicaciones de aquellos reconocidos autores que nos instan a vivir significativamente, en un principio de manera individual y con el paso del tiempo de forma colectiva, ya que sin un nosotros no existiríamos y lo que somos solo es la muestra de nuestros hechos y aprendizajes que hoy se detallan en la inestabilidad del mundo que poseemos.
Sencillamente nos quedan las palabras amorosas, las recomendaciones y los mil consejos que damos y recibimos de las personas que buscan nuestro bienestar, las invitaciones solo son ello, una forma para pensar la vida de manera universal, que sumado al trabajo y el esfuerzo hace que valoremos el construir el mundo con nuestras manos, las cuales nos acercan a muchos desde el intercambio de experiencias, sentires y saberes, ya que por ello todos poseemos un nombre, un apodo y porque no esa historia que muchos desean conocer para así ser inspirados en el superar las propias limitaciones.
Es por ello que al inicio de los tiempos todos éramos igual de analfabetas, el tiempo y la soledad hicieron que nos relacionarnos, desde el lenguaje, el habla y los sentires, para así entender que lo que hoy somos es la transformación de todo lo que ha existido, antes andábamos por trochas, montes y collados, hoy lo hacemos por las calles y por la academia que consideramos el inicio de toda racionalidad, que marca la legitimidad de las instituciones que hoy dan instrucción para vivir en sociedad.
Por ello todo lo que somos es empírico y científico, para dar respuesta a los razonamientos espirituales y materiales, ya que la unión de estos produce verdad y credibilidad al discurso público que todos hacemos para definirnos, para mostrar nuestras posturas y para no repetir la historia, dado que si esto pasa seremos olvidados perpetuamente. Porque los clásicos, y todos aquellos que dejaron huella en la tierra mostraron una forma sucinta de la vida, la literatura y las influencias que podemos llegar a ser en otros si en verdad no olvidamos lo genuinos que podemos llegar a ser.
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