Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

La memoria y el saber hacen parte de la comprensión de la realidad.

Sepamos que lo que acontece puede convertirse en volátil y no todas las noticias son relevantes, las incongruencias hacen parte de las célebres fiestas de nuestro país. Desde el siglo pasado gritamos independencia, pero hoy somos parte de los realities de belleza y de los deportes. Parece que nada importa, lo único en lo que debemos creer, es que nosotros construimos los estereotipos de hermosura y de moda, de escándalos, drogas y abusos. Nuestra propia desviación es la que siempre habla.

La rutina carcome, sea de trabajo, cenas, saludos, miradas, y sobre todo de esas mentiras de aquellos que juegan con las emociones y los sentimientos de los demás. No solo pasa en las ciudades, también en las regiones profundas de nuestros países, donde hombres y mujeres son bastardos de sí mismos. Montados en carros, motos robando la integridad de cada habitante, que se acerca para cambiar su vida y no se da cuenta de que las oportunidades que se observan son la falsedad del egoísmo de los que dicen tener dinero y excesos.

Hoy, hagamos un alto, tomemos un espacio matutino como excusa para contemplar las estaciones y los hechos de la vida. Que se conjugan con la naturaleza y el tiempo, pasando de días a noches, relatando así la existencia del cielo y la tierra. Donde no hay avance solo retroceso de lo que somos.

El ser humano es polvo cósmico, es anchura de lo real y de lo irreal, lo cual va más allá del aire, y pinta de colores rojos, y naranjas la intermitencia de lo que es. Un diario vivir que pasado, que intenta soñar e imaginar, pero todo lo ha perdido por su ruptura cultural y espiritual.

Que este alto nos ayude a tener un descanso, que sea el espacio para volver a contemplar sueños, añoranzas y esos cuidados que damos a otros, porque no nos debemos descuidar ni a diestra ni a siniestra. Más bien acerquémonos y contemplemos el nuevo amanecer, ya que no hay excusas solo ciclos que romper y otros que debemos cerrar, este será el tiempo para superar el egoísmo y así aprender a disfrutar.

Las distancias se acortan, las palabras son del mañana, las sonrisas serán más naturales. Desintoxicar es recibir lo bueno, lo agradable y lo perfecto, es no volver a contaminar a otros y si protegerlos de aquellos egoístas. Todas las luchas son similares, unámonos para ayudar al débil y que la vida brote de nosotros, conocer la derrota es aprender que todo el mundo no debe tener más egos.

Permanezcamos sumados a la coherencia, esta define quienes somos hoy. Los problemas y las fracturas nos enseñan que todos debemos romper las oscuras tradiciones que tenemos, lo malo se piensa desde el egoísmo, lo bueno ayudará a otros. Solucionemos y no ignoremos.

Lucha con tus semejantes no contra ellos, nuestra guerra es con lo invisible, la resistencia es pasajera. Creer es parte del trabajo, reconocer es conocimiento, aún falta camino. Los anuncios publicitarios y las noticias engañan, aprendamos a ser sabios y actuemos aun cuando seamos rechazados.

Desde el principio hasta el final, todo se sustenta en saber construir.

Has una marca que sea imborrable, que esta generé valor y que diga lo que eres para ellos. Cuéntala a tus amigos, a tu familia, y si supera sus opiniones muéstrala al mundo. No importa cuantas veces tengas que alimentarla, siempre será mejor si la compartes y aprendes.

Todos somos como los cristales de crisoles, mereciendo en cada momento aguas dulces que sacien nuestra amarga sociedad, caer tan profundo es saber que podremos volver a levantarnos.

Habla de tus recuerdos, alimenta la memoria, estas son las experiencias, y verdades que puedes relatar para que otros se encuentren en las historias comunes. Aprender a vivir es escuchar lo que muchos tienen por contar, aceptando los duelos y reconociendo que todas las familias comenzaron su recorrido en la tierra desde sus propios orígenes. Emigrar a las plazas, los barrios, y las nuevas casa son entender que todo lugar crea su identidad, ríe de los apellidos cortos y comunes hay muchos que necesitan de ello para tener costumbres.

Conversemos así sea en monólogo, añadamos aceptación de lo que somos tanto desde nuestros pasados, como de su historia, de su fuerza, y de ese anhelo al cambio personal, contar lo que hemos sido es superior lo que jamás hablamos con alguien.

Las cicatrices son la hermosura de nuestro interior, son aquellas marcas que nos hacen más humanos, mostrarlas al mundo es volver a tener esperanza.

El sonido del agua, como el de la música trasmite mensajes que en ocasiones nos confortan, nos motivan y nos enseñan a ver más allá de lo perceptible, leamos la verdad, está se busca en un buen escrito, en la naturaleza y en las relaciones con los otros, desde el hoy, para el mañana, porque el ayer siempre ha existido.

Las alternativas son más allá de la comprensión de las estadísticas, muchas de ellas son fortuitas y no pueden direccionar nuestros pasos. Ver las falacias sociales y tratar de explicarlas son el temor de aquellos quienes gobiernan. Porque han deseado ver morir el mundo ajeno, que arriesgarse a contar la historia que nos ayudaría a despertar. Ellos prefieren vivir la miseria de la desigualdad, y nunca proponer un cambio.

La ley solo nos hace negligentes para quien juzga, todos somos iguales ante la vida y la muerte.

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