Crear leyendas nos mantiene firmes en las promesas que hemos pronunciado.
La memoria dentro de las siglas M-19, ahí se esconden los valientes que se convirtieron en mártires por la democracia de Colombia, sus acciones hacen parte de la nación que no conoce el legado de su cruz y hoy sigue derramando sangre por los cambios. Las rocas son memoria, tributo de querer la verdad desde las creencias y las posiciones que son contrarias al sistema que gobierna.
Todo puente genera unidad, estos se hacen por una sociedad más justa y alcanzable dentro de lo esperanzador. En nosotros existe la fuerza para tomar decisiones que demuestran la lucha por los desfavorecidos, entendiendo que liderazgo es una militancia y un levantamiento a la subversión. Desde la educación comunitaria, marxista que piensa las relaciones sociales de forma horizontal, para que los nuevos días traigan así transformación en el sistema capitalista.
Las acciones se acumulan, las experiencias atraen a personas ajenas que llegan a complementar la visión de un mundo mejor, con cambios, y con críticas al modernismo, sabiendo así que la unión no es una imagen social perfecta, pero desde esta se va construyendo más allá de la negación, somos mucho más que un error del producto.
La leyenda del amor y la risa hablan de revolución, la música y baile se une al descanso y al quehacer mancomunado. Caminar es crecer tanto en la fe, como en el trabajo por las necesidades de otros, entendiendo así las consecuencias de todos aquellos que las sustentan, ya que en esa búsqueda vemos que muchos sobreviven. Aceptemos que el mundo se mueve con manos invisibles, estas poseen el control y la seguridad de la sociedad urbana, porque en la rural se viven otras dinámicas, las cuales están formadas de conciencia y de verdad desde lo que está en su piel.
Los tejidos son alianzas, estos son el cumplimiento de la palabra, nuestra mejor forma de escritura. Hablaremos con verdad y está la escribiremos en cartas, llenas de emociones, deseos, sueños e indignación correspondida. Entendiendo así nuestras conductas, las cuales nos ayudan a mantenernos firmes dentro de la sociedad, ya que está en crisis y es decadente. Los tejidos no son los mismos que antes, hoy no se rescatan las historias, los versos, las poesías o esas simples promesas que se pronunciaban como susurros para traer consuelo, unidad, y comunión. Es tiempo de volver a esos detalles que hacen compromiso y transformación.
Resistir es escribir, soportar es ver la verdad y cumplir nuestros votos, es caminar con el tiempo para aceptar y superar los malos sucesos. De las aflicciones salen las reflexiones y que desde ellas culminaremos nuestras propias soledades, no estaremos más en reclusión, solo aumentaremos la esencia de la libertad.
El pasado siempre será la mejor silueta del presente y del porvenir, todos somos la construcción del ser, superando las excusas y creyendo en la consolidación del carácter, el cual se conjuga con las metas del caminar distante. Mañana recuperaremos las leyendas y las historias de aquellos que se convirtieron en colectivos.
La distancia hace que las creencias y los sentimientos sean fuertes, soñar es parte del margen de la utopía. Emprender es perdernos dentro de nuestra propia locura, avanzar es crear dinastía (creo que sería mejor poner propósito o camino…). El movimiento es tranquilidad y es la seguridad de aprender, hacer y dar todo de forma desinteresada. Los que lo han vivido saben que prosperar es para los que están en pro de otros.
Que los puños y las letras, sean la fuerza personal de la reflexión colectiva, que son el legado y el cumplimiento de nuestros ideales. Es decir, son las promesas cumplidas, el ser leyendas, y esos puentes que siguen proclamando al viento la veracidad de lo escrito. Correspondido y dispuesto en el corazón de otros, soportando la soledad, y la ausencia de militancia, porque las creencias justificadas demuestran la inconformidad que podemos construir dentro del sistema.
Llegará el día donde conoceremos con minuciosidad lo que el ser extraña, develando la certeza del optimismo y la negación de lo que cada uno posee. Nuestra relación será más que personal, y descubrirá los secretos del corazón. Ya que antes de encontrarnos, recorreremos todos los pasos contrarios que alguna vez fueron nuestra historia. Para así, ser la virtud de la mente y el corazón en lo humano, lo cual encanta a la sociedad con diversas formas de transformación socialdemócrata, en esperanza de la muerte como única condición de guerra y no de olvido.

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