Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Nuestro deber es encontrarnos en las historias ajenas.

En el silencio, cada uno de nosotros nos rodeamos de lecturas, hechos, recuerdos o sencillas pulsaciones que nos dan la cercanía a todo lo que emprendemos. Quizás, es desde ahí, donde nuestros gustos brotan, las lecturas, el café o el té son los estimulantes perfectos que nos hacen pensar en aquella historia que falta por contar, o vivir.

Todos, hemos sido el pasado del tintero, nuestras memorias no olvidan, y tratan de ser relatos por los más cercanos, es por ello que comenzamos a escribir, el tiempo solo es una jugada para atraer a las personas, y construir la relación de contraste y la verdad al caminar. 

El trayecto es largo, el tiempo y las memorias hacen un millar de hechos, que sumadas nos enseñan a contemplar el mundo, nada deja de existir por que sí, todo puede resumirse en ideas, acciones inexistentes que conocen la muerte. Pero morir no solo es el negativo, es el entendimiento de la vida, y todo esto sucede en fracciones de tiempo. 

La realidad puede verse en una sonrisa, lo importante es poder darla, nunca la apartemos de nosotros y humanicemos más el conocimiento, ya que este nos enseña a ir en pos de la libertad. Todo tiene ángulos, la vida, las matemáticas y las relaciones, reconozcamos su nostalgia y disfrutemos. El mundo quiere que hablemos, que seamos sentipensantes y que aportemos coherencia y consecuencia, estas son las bases de la sociedad.

Todo lo que hacemos tiene aventura, la vida es el mayor de ellas, descubrámosla, no lleguemos tarde, más bien entendamos el propósito de lo que somos, tanto desde la lengua, la cultural, y educación que impartimos, esa es nuestra esencia. La cual desarrolla pasiones, y estas el conocimiento de saber por qué vivimos, ya que somos más que una intención, y la complejidad de planes.

¿Alcanzaremos la esencia pluricultural? Si, solo debemos caminar y ella nos encontrara, iniciaremos con la soledad, con recuerdos de nuestro origen y con el saber que todos tenemos un lugar para comenzar, sin tiempo, sin futuro, sin pasado, solo con los planes imperfectos.

-¿se tardará?

Sí, un montón.

-¿por qué?

Porque un buen lugar tiene un bienestar ajeno, parece incompleto, pero es la forma para volver a creer.

La realidad comienza desde nuestras debilidades y errores, ya que todo aquello debe ser puesto a la luz y con este despertar podemos unificar fuerzas y hacer de estas nuevas fortalezas, para superar el confort, lo que necesitamos es 1% de ideas y el 99 % de sudor.

Adaptémonos al mundo, no aceptemos sus condicionantes, la inconformidad es la respuesta que se convierte en esperanza y está en racionalidad. Los días son pasajeros y siempre podremos ver de frente el futuro y así mismo resistir.

El medio, los riesgos son el carácter de nuestro propósito, todo esto se conjuga con las experiencias y las memorias. Para ser grandes debemos ser francos y siempre hay que aprender a luchar contra las injusticias, ya que el final solo tiene una historia y que mejor que esta diga, resistió, venció y sé transformarlo, porque entendió que la felicidad es solo el comienzo del camino.

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