Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Comprender, es creer en las relaciones existentes para caminar entre la naturaleza y lo humano.

Los sueños se convierten en utopías, estas en pasos y así en la visión abstracta de la realidad. Las relaciones que se hacen, se identifican y muestran las diferentes formas para acercarnos al otro y emprender pasos de fe, de creencias, de ciencia y de certezas no obstaculizadas ni ridiculizadas de los pensamientos hegemónicos y de liberación.

Avanzar, es comprender el lenguaje que día a día utilizamos para superar nuestras propias barreras, enfrentando así los miedos que poseemos, y continuamos con la construcción de la realidad, ¡esto no merece autorización! Vencer el mal que yace en nosotros, es trabajar haciendo el bien y en este sentido dejar nuestra vieja naturaleza, porque antes de morir debemos aprender que la vida tiene silencios y memoria y es importante contarla, ya que desde ahí resistimos y perseveramos ante las catástrofes.

Jactarnos del bienestar social, es saber que hemos sido domados por el desarrollo y la aceptación contundente de la comparación, esta parece ser una voz que nos habla como si el futuro ya fuera, pero solo es sinónimo de esclavitud, atraso y deterioro.

La claridad llega con el tiempo, sumado a la verdad y a los avances de reconocer a otros, pensar al futuro es comprender que hemos sido formados con el pensamiento colonial y que el nuevo desarrollo se da desde el despertar de nuestra autonomía, rompiendo el estereotipo de América del norte. Incentivemos los cambios, estos harán el mundo desde las tradiciones y la cultura.

Aprendamos a buscar, a soñar y a creer pese a los errores, ya que estos existen para que sintamos la realidad antes de la desaparición de lo que somos. Venzamos las mentiras instauradas, resistamos como los han hecho los campesinos, indígenas, negros y aquellos que no tienen un reconocimiento válido para con los demás. Es tiempo de retornar a la cultura originaria. 

Conocer es respetar, tolerar es borrar de nosotros la importancia del exterminio de los minoritarios. Usemos nuestra voz para denunciar y quebrar la dominación que existe, las reflexiones profundas nos definen como autores que tienen voz desde el mundo occidental tercermundista, el cual es analfabeta, inculto e inconstante al desarrollo hegemónico, ¡no somos como el resto! En nosotros está el rescate de los pensamientos ancestrales que en comunión con las acciones y las costumbres, despiertan la historicidad y la antropología filosófica. 

Hablemos de reconocer las virtudes que nos preceden, estás son nacidas y válidas desde el estoicismo. Kant y Hegel construyeron el mundo occidental, exaltando la presencia del ser, como colono, individual, blanco, justificando el uso de la autoridad sobre el aprendizaje. Ellos se equivocan, y no pensaron en los múltiples factores que se tienen en cuenta para educar y así construir relaciones.

Entender la naturaleza, es saber que con ella tenemos que coexistir, nosotros no debemos propiciar su destrucción, más bien podemos construir un mejor lugar para habitar, ya que nuestro tiempo es transitorio, más el de ella es permanente, es hacer el buen-vivir, vivir-bien. El mundo merece la mejor parte de nuestras mitologías, y de aquellos saberes que se convirtieron en costumbres y en leyendas, para construir los valores que nos acercan a la verdad y el respeto. Defendiendo así la enseñanza de nuestros pasados y probando la transmisión del conocimiento con los nuevos conceptos claros y concisos.

Marx una vez dijo, debemos naturalizar al humano y humanizar la naturaleza, así existirá la desobediencia ante la alienación. El sistema da más importancia a la acumulación del capital y a la explotación del ser humano como de la naturaleza, antes de pensar en el bien común.

Quebremos el sistema, iniciemos desde lo sencillo, y asumamos la complejidad para así atacarlo, rompamos la dominación que se nos da desde los medios de comunicación y dudemos de todo lo que se nos informa, veamos múltiples posiciones y que la ignorancia recaiga sobre los que no piensan. Nuestra amnesia es fácil de quebrar, comencemos con el reconocimiento de los invisibles y si es de nosotros, seamos semejantes a ellos ante el mercado, ya que está lleno de logos, marcas y estereotipos. Ir en contra de sus mercados, nos hará crear y restaurar la historia de las alianzas comunes del tiempo pasado, y seremos profetas para esta era y esto comienza desde el ser sentipensantes.

Somos de tradiciones, de reconocer y de pensamientos más allá de nosotros mismos. Aprendemos a superar el superyó, por eso nuestra comunión es la que construimos con el medio y con todos los elementos que nos rodean, eso nos hace distintos, con inicio, y fin. Seremos ecológicos, colectivos espirituales y místicos.

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