Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

La duda trae nuevas preguntas y más respuestas, es por ello que:¿entenderemos el pasado?

El mundo es una referencia de lo que hemos escuchado, contado o pintado desde el pasado, todo lo que hoy existe se muestra como único, pero en realidad no es novedad ya que siempre ha existido y seguirá estando entre nosotros, la modernidad invisibilizó todo nuestro pasado histórico lo que somos como lo que fuimos, esto es recíproco, más allá de ser una repetición quizás esto es nuestro pasado.

Hemos sido más antiguos de lo que podemos recordar, somos parte de la historia que se cuenta y de aquella que no se hace, todas las épocas antiguas se argumentan con distorsión y muestran la certeza de un mundo falto de visión, creemos existir pero sólo somos la creencia pérdida de los que aún no se levantan, el pasado habló desde los tributos, hoy solo contamos con las gracias, acción que transforma lo que hay en otros, creyendo de esta forma que los reconocemos.

Sin importar donde estemos, el pasado escribió para nuestro tiempo, todo parece estar conectado, pero en la actualidad hay un hito histórico, que conjuga las evidencias teóricas con nuestra evolución social, todo esto se desarrolló desde la práctica y cuando buscamos el conocimiento, es decir, cuando en la praxis tenemos reflexión. La genealogía humana parece ser el sentido perdido de nuestro lenguaje, de nuestras tradiciones y de esas formas de emprender la superación de nuestra mansedumbre, todos sin importar queremos algo de poder. 

Nuestro carácter radical es tan pasivo y conflictivo que cuando queremos despertar perdemos la razón de no comprender lo que sucede, es por eso que la invitación permanente es para buscar la raíz, el origen y ese conocimiento perdido que se ha asentado en el amanecer. Mañana podremos sumar nuestras interpretaciones a la simbología y al arte rupestre, como acción de nuestra singularidad, enseñando a otros a soñar en secreto.

El hombre crea el arte, voluntaria o involuntariamente, a su imagen, pero también el arte moldea recíprocamente al hombre, devolviéndole como un espejo la imagen de sus sueños más secretos.

Es así como nuestras creencias son marcadas por los grafos del pasados, es tiempo de recordar en nuestros silencios, nuestros pensamientos que son del día a día, para tratar de entender las décadas como ese fin correspondido, preguntémonos y contestemos ¿debemos superar nuestro aprendizaje o todo lo que sabemos ha sido transformado por nuestros primeros sueños?

La sociedad, así como nuestra individualidad nos ha hecho creer para crecer, es por eso que ¿poseemos razón? quizás, pero aún así debemos seguir escuchando otras voces para ampliar nuestras propias perspectivas, que conjugada con nuestras dudas despiertan la curiosidad de superar toda la historia contada, para de esa manera crear instrucciones para el entendimiento, las relaciones con el conocimiento, como con la sociedad son un ciclo que comienza y puede ir hasta la eternidad. 

Ser indígena no es ser mejor o superior, ni ser blanco o occidental, ni aun el campesino, o el obrero, el minero, el hombre, o la mujer, todos pertenecemos a una tradición, una historia y un lema que da riendas suelta a lo que en verdad construimos, añoramos y buscamos desde la simpleza, toda dimensión de confusión es correspondida a la coherencia de nuestros planes y que interpretamos desde el sistema económico, lo nuestro es del mundo y todo lo que buscamos hace parte del retorno que debemos dar a aquellos que desde un comienzo siempre han estado con nosotros, lo que debemos hacer retornar a nuestros orígenes. 

Nuestra mitología habla de la creación, relatos e historias de cuna son los que siempre han existido, los mitos y las leyendas son de los escribanos que sin suerte nos engañaron para desprendernos de ellas. Una vez alguien mencionó, la tierra, la naturaleza, el cosmos, el viento, hace un llamado a las personas, es de ellas escucharlo o sencillamente rechazarlo por la cosmovisión que lo gobierna. 

Se escucha constantemente la desolación, la falta de esperanza es una enfermedad, todo aquel que busca iniciativas propias es engañado, los otros solo quieren su bienestar. Es por eso qué, todo aquel que se levante y lea grafos antiguos puede desarrollar dentro de sí la inconformidad a las necesidades básicas, y uniendo al caminar puede vivir y no solo sobrevivir como muchos lo hacen. Reconocer nuestras propias desolaciones, es ir más en pro de lo invisible y no de aquello que consume nuestra agitada vida.

Es tiempo de entender el movimiento, de soltar la ajetreada cruz que cargamos y de saber que todos los instrumentos mágicos-religiosos son necesarios para la comprensión del peso de nuestra historia para otros. Todo desde ahí, supera la condición de causa y efecto, y es desde ese momento que todo lo que hacemos se vuelve a nuestro favor, si comprendemos el bien más allá de las trivialidades y de aquellas verdades que no son eternas. 

La cruz símbolo los cuatro puntos cardinales o los cuatro vientos. En  acción, la cruz es un símbolo que servía de base el la celebración de los ritos mágicos-religiosos para interpretar lluvias.

La lluvia demuestra de esta forma el silencio, y este silencio solo da la cercanía a comprender la libertad más por la esclavitud que por lo que en verdad existe en ella, es así como nuestra época sólo nos hace creer que la historia es la humanidad. Nuestros pasados comprendieron los ciclos solares, unos terminados y otros que comienzan, este brillo se ha apagado, ya que nuestros ojos solo ven lo que les importa, olvidando así, el valor de ver el corazón.

Es por esto que debemos hacer fiestas para alegrar nuestro sentido comunitario en el Huan, el cual significaba ciclo solar. Para de esta manera despertar nuestra naturaleza interior y hacer lazos con aquellos semejantes de nuestra espiritualidad, la cual pasa en el tiempo y no es posible apagarla. Aprendamos de aquellos lugares conmemorativos, hoy nos dan la esencia para preservar, contar y reservar multitud de saberes y conocimientos que nos llevan a ser y a dar gratitud por los que ya no están. Desde esta diferencia seremos más cercanos a los extraños desde la ternura y sin dejar de lado la cosmovisión que nos representa. Así estaremos, lucharemos y nos levantaremos pese a los obstáculos que nos hace distanciarnos de vivir en comunión los unos con los otros. 

Todos, sin importar, somos semillas que darán fruto después del invierno que vivimos, superando nuestras limitaciones y nuestros cuerpos para así estar en los desafíos correspondientes a seguir aprendiendo, tanto de los saberes como de las experiencias de aquellos que nos rodean, buscando de esta forma que nuestras acciones como decisiones nos pueden colocar en la línea del poder y la esclavitud. 

2 respuestas a «Grafos»

  1. Interesante mensaje.
    Bendiciones.

    Me gusta

    1. Que bueno que te haya gustado Eder, mejoraremos para seguir compartiendo buenos mensajes.

      Saludos.

      Me gusta

Deja un comentario