-No puedo darte lo que anhelas.
El final llegará, como todo lo que es correspondido, ya que correspondemos a lo esperado, lo milenario y lo efímero, esos siempre han sido nuestros límites, nuestros pensamientos, y esos recuerdos que nos han hecho aptos para ser y tener afinidad.
El tiempo es una consideración para con nosotros mismos, es tan nuestro que sabemos que nos limita, nos permite estar y así dejar de existir, nos enseñó sobre las virtudes de cada uno, del cambio y de la evolución de nuestra sustancia innata, nuestra humanidad. Es por ello que la ciencia sigue buscando respuestas, pero cada vez más se contradice, se cuestiona y debate todos sus hallazgos con negligencia y despotismo.
La ciencia se ha hecho a través del tiempo, como el resplandor de la mañana, lleno de disposiciones de saber más allá de lo que ya somos, es por eso que el resplandor de la mañana va en aumento hasta llegar al mayor brillo del día. Así somos, la sintonía correspondida que el mundo debe conocer, por eso hoy decimos, brilla, brilla desde el interior con todas las dudas, aceptando a otros desde sus grandezas.
Tengamos nuevamente la oportunidad de conocernos, de saber que las iniciativas nos unen, y que el encontrarnos en la vida será parte del resplandor de la tarde, por eso sigues siendo Eowyn. Tu virtud se da desde el camino construido. En libertad, en valores sociales, y en aquellos límites que sabemos que existen para nuestra relación con el mundo.
Deja un comentario