Los pecados capitales ¿son el problema? o más bien, nos cuesta negarnos a nosotros mismos, por un bien mayor.
Mucho ya hemos escuchado del Agradecimiento, del poder de las palabras y de cómo estas traen esperanza ante el futuro desolador. Agradecer es reconocer que todos somos privilegiados por lo sencillo y lo complejo que tenemos. Dar las gracias en los días difíciles suena raro, pero sí vamos más allá, Dios ha confiado en ti para que puedas vivir todos los días de tu vida con un brillo distinto y una fe inquebrantable, confiando en su poder.
Bueno ahora demos un paso a algo más complejo, hablemos del egoísmo, de lo que creemos que es nuestro, y nadie más lo puede obtener, pero esa es una mentira que se cree en nuestro interior por pensar y creer que lo que obtenemos es indispensable para vivir, pero veámoslo con respeto y negación, ya que es bueno saber este acto trae desesperanza a todo lo que nos rodea.
A lo que podemos decir que el egoísmo es el peor de los pecados capitales, ya que nos hace negar el beneficio del agradecimiento por atesorar lo que es efímero. Ya que cada vez que te niegas a ti mismo, a tu placer, a tu poder, a tus formas de entender la realidad pierdes la oportunidad de ser reconocido, es decir pierdes la posibilidad de ganar.
Suena loco y estamos locos lucas pero te pregunto: ¿no estás cansado de vivir la misma vida que otros viven?, ¿no quieres ser diferente?, ¿crees que todos estamos destinados a tener, o a hacer lo mismo?, ¿quién dijo que sería fácil?, muchos dirán que no es sencillo, que el camino de los diferentes es más complejo de lo que se ve, como por ejemplo, el de aquellos creadores de productos únicos que ahora son reconocidos o de los grandes jugadores de un deporte que hoy ocupan los primero lugares del mundo y se vuelven referentes, ¿será que fue sencillo?, o ¿es cuestión de suerte? pero prendemos la tele y vemos sus historias, todo lo que ellos hicieron fue hacer cosas diferentes y perseverar en el camino, y claro como humanos erramos, pero esto no significa que están donde pensaron, más bien debemos aprender a entender los tiempos y actuar.
No caigamos en las tendencias del momento, más bien nosotros somos distintos al otro, y si entramos en el juego de esparcir odio por doquier, somos como muchos otros que quieren la ganancia a toda costa, y aún pueden argumentar que desde lo que hacen cotidianamente pueden alcanzar sus sueños.
No caigas en la comodidad de que la pereza mueve el día, las mentiras son verdad y la comparación hace que tu corazón se endurezca y pierdas de vista el verdadero horizonte. Ya que si nos movemos entendemos la competencia, y la gracia no es ganar a toda costa, la manera es llegar a la meta, resistir y celebrar en comunidad.
Hoy la invitación es a ser diferente, a intentarlo una y otra vez hasta que los corderos se conviertan en leones, a negarte a ti por ayudar a otros, y a brindar de lo que tienes no de lo que te sobra.
Sé la mejor versión de quien eres, porque tu comparación eres tú mismo y en otros casos a la altura de Cristo. No es por ti, es por otros y es aprender a perder para que otros puedan ganar. Porque pensar en sociedad es reconocer cual es tu rol en esta y trabajar hasta el cansancio.
Ya que somos de nosotros, de nuestras familias, nuestros allegados, los que aún no llegan, somos una conexión mayor que demuestra que en el amor fraterno y eficaz podemos ver la obra de Dios.
Él cuál te llamo no para este mundo sino para la eternidad y como lo dijo Jesús, no te pido que los apartes, sino que los hagas fuertes, para resistir el día malo. Por ello, sirve al necesitado, cuida de la viuda, atiende al huérfano, cura al enfermo y visita al que está preso, si haces esto, recordarás que siempre he estado contigo y por ti lo di todo.
by: @aea.villamil3
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