Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Nuestro comportamiento nos hace crecer y conquistar lo que desconocemos.


Cada amanecer marca una tendencia de ideas y de fundamentos que con rigurosidad pueden ser las mejores formas de sentir la vida,  ya que todas las situaciones que debemos conocer hacen desde nosotros la cotidianidad.

Para el mañana, es necesario fortalecer nuestras debilidades e instaurar hábitos, para comprender con claridad la tarea faltante de cada día, y esta puede definirse en culminar propósitos y reflexiones que son nuestras meditaciones.

Ahí, todo lo que tenemos, como aquello que disponemos, es necesario compartirlo, ¿con quienes? con aquellos allegados y con esos extraños que se pasean con nosotros en la realidad.

Hoy en día lo que en verdad vale es nuestra actitud, esa presentación que podemos desarrollar desde nuestro valor propio, no por negligencia o rebeldía, sino como presentación, desde el amor propio y desde ese deseo de que otros puedan reflejar un ejemplo de cambio para las nuevas transformaciones de nuestra sociedad.

Todos podemos hacer, de a pocos, generadores de un cambio. Ese cambio que vale, cuesta y demuestra que la libertad está cercana a nosotros cuando en verdad decidimos contagiar a muchos con las afirmaciones reales de los hechos sociales. Hay luchas y estas son de clases, de conocimientos y de intenciones, dan poder a pocos pero el verdadero poder lo tiene la multitud, los que son oprimidos, y los que no tienen derechos. 

Los derechos no son humanos son de los pueblos, de las individualidades, de la colectividad, de las necesidades y de los olvidos, esos que son perpetuos pero que con actitud pueden solventar las diferencias reinantes. Hoy celebramos alegorías, triunfos ajenos, y esto solo se debe a que nos acostumbraron a ver el triunfo de uno a nivel mundial como la identidad que debemos reconocer, pero esto no es identidad, esto es crisis, y crisis profunda, profana y menesterosa. 

Todos podemos sentir la realización de la vida, aun cuando se nos dice que debemos luchar por las colectividades. Es un momento para pensar más allá, para ir en pos de lo desconsiderado, alejando a cada argumento normal de lo que debemos hacer, hoy hagamos el alto, pensemos en la realización y transformemos desde las palabras a los actos, y las acciones que son fuera de toda verdad, no acumulemos, vivamos, modestamente y con una que otra necesidad, para movernos y saber que los cambios necesitan nuevos pensamientos. 

Como los del inicio, los que deben ser fundamentados más allá de los libros, por la experiencia y sobre ello por el reconocimiento a aquellos que en verdad han vivido y aún desea seguir haciéndolo, nuestra maldad no es el pretexto, es la causante de nunca escuchar a los que en verdad nos hablaron con Amor.

El amor echa fuera todo temor, pero también es corrección, y sobre todo es la palabra firme en la tormenta y la exhortación en la aflicción. 

Vivamos con nueva actitud y conquistemos nuestro mañana.

by: @aea_angarita

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