Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

La cuestión es el enfrentamiento del miedo y el valor.

Nuestras razones son menores que las de aquellos que han dejado de enfrentar la vida y se sienten sitiados de todo el componente cultural que los enmarca en lo que hoy son, ya que esta cultura los ha hecho dependientes de sus éxtasis y esas metamorfosis que los persiguen, en este siglo, el siglo XXI habla de líquido, lo efímero, y lo que solo se a centrado en su ego, demostrando su decadencia y falta de vitalidad sobre lo que es esencial.

Hablemos de sus ganancias, las que son sinceras, las que demuestran la importancia de sus valores, dado que estos son la mejor apuesta para custodiar y hacer en otros la única secuela de lo que falta por conquistar, porque la vida no se sustenta en individualismo sino en la bondad del comunitarismo.

Cada enfrentamiento es cercano a la duda, a la confrontación y a los silencios provenientes de la naturaleza, es así como cada uno de ellos dicta el esmero para salir, conversar y escribir lo suficiente para tejer todo lo que es vida. Ya que desde ella se imagina, se crea y se libera la mente de todos los apoderados, que han caminado por las sendas del conocimiento, la experiencia, la sabiduría y lo que es indefinido.

Del miedo se apoderan todos, del valor se excusan unos pocos y de la sencillez se canalizan para no dejar en la suerte lo que es vuestro, este último acto define lo que es la verdadera personalidad. Una encomienda es entendida, cuando la atención sobrepasa el ruido, rompe y atesora el silencio porque desde él se  perfecciona para sí, y en el exterior solo comenta las historias que una vez los hicieron reír.

Cada paso es una cualidad no olvidada, es la distribución de lo que en verdad es nuevo y solo desde ella brinda la verdad que se da. El tiempo nos enseña, nos desafía y nos recuerda que para ir tan lejos como sea posible, cada uno debe tener cuestiones fundamentales y desde ellas proponer no la innovación sino el tránsito de la propia transformación.

Este es el momentum para gritar y no dejar de hacerlo, la conquista está más allá del corazón, es la razón que se enseñorea de todo sueño de realización, es el movimiento continuo que no podemos dejar construir, ya que comienza como la paranoia que crítica a la sociedad cultural que nos trata de enseñorear.

Es tiempo de salir de nuestro estado de sitio, es la hora donde más que etéreos todos somos la punta de lanza que merece llegar a lo profundo y cambiar el horizonte. Más que gritos, alaridos y otras formas de hacer la sociedad todos estamos destinados a rendir nombre a la sombra que seguimos.

By: @aea_angarita

Deja un comentario