Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

Creer es saber 

que encontraremos 

descanso, 

caminamos a su lado 

porque nos lo permite.

Saber que Dios está con nosotros es entender que más allá de lo que nosotros planeamos, soñamos o creemos él apostó primero por nosotros, por ello ser hijos de Dios es conocer que él siente dolor por su creación ya que aunque estas es magnífica, nosotros hemos destruido su belleza por intereses personales, y que más allá de lo que es real, debemos disfrutarla para entender la hermosura de sus ideas, pensamientos para la tierra y la humanidad, ya que eso nos ayudar a que la vida de otros sea mejor. 

Por eso, actuar contra corriente es la mejor forma de entender que el Amor de Dios se da en todo momento, y no como muchos lo esperan, ya que el mundo está tan contaminado que creen que este es una transacción, un acuerdo y el goce egoísta de lo personal, ya que el amor se ha mercantilizado y ha sido cosificado para decir que es, aún negando la abnegación del mismos y el cuidado desinteresado por otros, por ello aguardar, conocer y amar a Dios es poder amar al prójimo y así mismo bendecir el mundo. 

Ahora pensemos en cómo la solidaridad hace que podamos extender el reino de los cielos en la tierra, viviendo, comprendiendo y compartiendo con todos aquellos que nos rodean una porción, la mejor porción de nosotros y lo revelado de los misterios divinos, por ello, que estos sean tiempos para aprender a serlo y a creer que nuestras acciones ayudarán a conocer al Padre. Ya que esta es la única forma de entender al Dios revelado y saber que él nos acepta, guía, cuida desde siempre. Porque desde su paternidad nos acerca a la verdad y a la libertad, no como el mundo la da.

Dado que la acción más revolucionaria aparte de amar, es hacer el bien sin mirar a quien, y eso se ve desde la acciones y las actitudes con las que enfrentamos a el mundo, ya que este avanza muy rápido y siempre debemos hacer un alto para analizar, entender, perdonar todo lo que ha ocurrido. Ya que estamos destinados a hablar de perdón, paz, reconciliación, verdad y justicia para así mostrar el favor del cielo.

Son tiempos para hacer más, reconocer, vivir, amar al prójimo y sobre todo cuidar a los desfavorecidos, los cuales deben conocer la ayuda que existe en el corazón de aquellos que han creído, que aguardan mejores tiempos y que creen que es posible entender que por él podemos hacer cosas que nadie se espera. Sabiendo que estas no son favor o tributo para nosotros, sino la mejor posibilidad de saber que todo tienen un orden, un alcance y un fin y es dar gloria a su nombre.

El ejemplo es la mejor forma de alcanzar a muchos, por eso debemos pensar en cómo serlo, vivir desde estos principios y creer qué hay tantas oportunidades para aceptar, respetar y bendecir a otros con quienes somos, por esto crezcamos en fe, amor y esperanza y hablemos desde la verdad, el cuidado, el compromiso y la lealtad, para revelar a Dios como siempre ha sido, eterno y milenario.

Hablar de justicia  es entender que este es un mandato para entender la Gracia del Padre, por ello por amor, por verdad, debemos siempre ponerla en práctica con nuestra familia de la fe y con toda la creación del Cielo. Avanzar en estos pasos es comprender, que estamos destinados para este tiempo y que nuestro caminar está dirigido por algo mayor a nosotros, lo cual planea siempre nuestro bienestar.

Y después de todo esto, podremos entender que su presencia irá con nosotros y nos dará descanso, porque eso es él, descanso, plenitud, gozo, fuerza, favor, gracia, bondad, fe, esperanza y amor.

By: @mery_luz

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