Estas alas nunca han dejado de volar,
te he conocido sobre las montañas
es decir, te creo.
Todo lo que conocemos se basa en interrogantes, estos son mayor y menores a medida que vamos avanzando en la conquista del conocimiento, para esta ocasión la agresividad se convirtió en una y esta es mayor por la envergadura que posee desde su misma esencialidad, desde ahí nace el sentido de lo que se puede anhelar como respuesta, dado que es mejor que el bienestar, dado que estos se sustentan en los embargos que siempre nos han impuesto y debemos seguir ya que son estadios preestablecidos, la violencia responde a la violencia, pero cuando tomamos posturas y somos conscientes toda relación poseída a la violencia se transforma, ya no aceptamos sus consecuencias, más bien buscamos adaptarnos no a sus causas sino a sus posibles desenlaces es decir, constituimos dentro de nosotros el diálogo, la aceptación y la fuerza que todos podemos tener en pos del cambio.
El amor es una disculpa, es un proceso sin finalización que da una etapa de maduración y de poder prevalecer en el tiempo, su fin es claro, y este se sustenta en que ambos participantes deben ser egoístas para consigo mismos en el beneficio de su pareja, para que esta sea feliz, y si esto no ocurre todo lo que puede acontecer es que exista el desprestigio por el ver y el escuchar del otro, teniendo este sentido de estrés podemos decir que todo está hecho un sentido de mierda.
Sabemos que todo lo que nos ha acontecido a sido un intento fallido, pero no podemos despreciar todo nuestro pasado, de él sacaremos lo mejor para nuestro tiempo y será la historia que tiene toda posesión sobre nuestras decisiones, estas han agotado todo nuestro espíritu, escribimos no para despedirnos, sino para entrar en reflexiones profundas que contagien de sinceridad las relaciones que emprendemos tener sin tantos desiertos, porque si volvemos por ellos debemos llegar hasta el corazón de mismo, para sacar todo lo impuro que hemos obtenido por aquellos que han hecho maldad.
Volvamos a lo que en verdad somos, desde el ahora hasta lo posterior seamos francos y hablemos con certeza, para poder llegar al alma y así apreciar todo lo que somos desde la historia, no juzguemos, sólo vivamos con gozo y aceptemos que antes de nosotros muchos han pasado, y si esto no fuese así asumamos la destrucción de nuestra propia construcción.
Las páginas de la vida van corriendo, cobran sentidos, y dictan dentro del tiempo las anécdotas que todos deben conocer, el pasado es nuestro, el presente es una conversación y el futuro puede ser un plan, sigamos las secuencias, demos el olvido perpetuo a lo que causó daño, y desde el dolor emprendamos con más convicción para que otros no sean humillados, porque la humillación es una fractura que cobra en todo cuerpo una raíz de desprecio y amargura.
La verdad es para quien busca emociones fuertes es decir, los que aman, la falsedad es para aquellos que solo hacen ilusiones en otros y en medio del recorrido solo abandonad, esto puede catalogarse como la crueldad, da miedo claro, pero de este no podemos dejarnos poseer, ¿somos fuertes? o somos esa destreza olvidada en este momentum, indaguemos toda profundidad, conozcamos a totalidad lo que somos nosotros en otros, agradezcamos una vez más por lo no recorrido, por ese abandono, y ese miedo, por saber que de todas las aflicciones nos podremos levantar, y ese levantar es con más fuerza y su principal contagio es el entusiasmo y la astucia para emprender a lo desconocido y poder dejar huellas en aquellos que aprenden a conocernos. Hemos decidido volar sobre las montañas, para creer y decir que existe la libertad.
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