Es una razón cronológica?
Quizás no meditamos tanto como pareciera, sólo estamos en una constante que nos hace pensar, sentir y creer que lo que ya ha pasado es suficiente para lo que somos hoy. El mundo cambia, las perspectivas también y nuestra responsabilidad es establecer nuevos panoramas para tomar todo lo que ocurre como una forma de aprendizaje y de verdad.
Mucho se habla hoy, pero poco es lo que se escucha, todos queremos tener una opinión sobre las cosas y desde ahí emprender la búsqueda de la realidad, la cual es una plataforma para ser referentes o contradictorios de lo que ocurre, nuestra sociedad es muy al estilo de la política correctamente, también es muy de fantasías y egoísmos establecidos.
Pero lo que nos llama hoy a la reflexión es hablar de lo fracasado que está el mundo desde sus bases, desde esas perspectivas que no cambian y solo se establecen para alentar los extremos de nuestra sociedad, cayendo ambos en lo mismo, los fanatismos o los libertinajes que son nuestra propia perdición.
Sabemos que el mundo como sus relaciones las maneja el poder, la política y la economía, entre más cercanos estemos a ello, podemos direccionar su funcionamiento, pero ahora nuestras perspectivas ante ello, es conocerlas de ambos extremos para ser libres de toda atadura de vieja data y así vivir.
Ya que esta acción es una constancia, de reflexión, aprendizaje y vuelta a la acción, muchos lo llamarían reflexividad, pero otros solo consecuencia y coherencia. Todos estamos en la capacidad de pensar cuál es el camino que debemos buscar. Ir hacia el horizonte es ver en perspectiva lo que ha ocurrido, unos optarán por la derecha, otros por la izquierda, pero el camino que elijamos solo es el tránsito que estamos dispuestos a hacer.
Veamos la paradoja de aquellos que se han alimentado del poder público de las naciones, ya que niega una y otra vez sus pasados históricos, corruptos y culpables de todo el mal que ocurre en una región, en un departamento o en una nación y en sus discursos solo se proclaman como los redentores, pero la redención es más allá de solo ver unas acciones, es tomar la decisión de cambiar el curso de la historia, y solo ocultan de sí el fracaso, y ahí hay un problema que resolver y es dentro de nuestro interior la aceptación de este fracaso y que la justicia tarda pero llega.
Ahora, veámoslo en nosotros, en nuestras relaciones y en esos sueños que nos persiguen, miremos atrás y comencemos a pensar en la secuencia de las acciones en lo sentimental, en lo laboral, en lo académico, y porqué no en las creencias que tenemos. El cambio requiere sacrificio, y este se aprende no ganando siempre, sino aprendiendo a perder y a levantarnos una y otra vez, como está escrito, el justo aun de la última caída se levantará, y esto hace relación a más de siete.
En lo sentimental hemos fracasado, ya sea por una traición, un duelo, o en que nos cansamos de lo que hacemos y no tenemos respuesta, a veces no coincidimos lo suficiente para entender el mar del otro y ¿qué es mejor? terminar o seguir y saber que lastimaremos más de lo que la persona puede cargar en sí. La acción que tengamos asumamos y avancemos con el recuerdo de que para la próxima será mejor.
En lo laboral, podemos decir que aguantamos una y otra vez los malos tratos, las malas condiciones y aun desde ahí enfermamos, porque creemos que no merecemos nada, y posiblemente hemos hecho de esa mentira una verdad duradera y ¿será eso cierto? No, solo no estamos en las condiciones de cambiar por las miles de dudas que tenemos aun cuando nos preparamos para ser mejores y no estar en los favoritismos de otros. Lo que nos resta es solo pensar dónde queremos ir y comenzar a proyectarnos a ello.
Quizás vemos lo académico tan distante que decimos que no es para nosotros, pero podemos decir que es tan de todos, que aun en el último libro que tenemos y leemos, analizamos y compartimos esa posición que se forma, que se establece y direcciona la veracidad de lo que hacemos, y muchos por creerse más que otros, desde esas posiciones nos hacen ver lo fracasados que somos, porque no somos como ellos, pero acá podemos ver y está bien saber que las lecturas, los escritos, o las presentaciones en público solo nos hacen más y más faltos de conocimiento, de sencillez y de humildad para construir con otros. Porque en eso sí que hemos fracasado, en construir con otros.
Nuestras creencias son el valor que tenemos para asumir las dificultades, pero hay días de días, donde todo es gris y pensamos en cómo estos valores nos ayudan y dudamos de lo que tenemos, de la fe, la esperanza y aun del amor, porque vemos las recompensas del mundo al que actúa mal, al que hace la trampa o al que destruye a otros por simple vanagloria, ahí nos comparamos, criticamos y hablamos mal de él, y nos decimos ¿la vida es justa? Y puede que no lo sea ahora, ni mañana ni en un tiempo, pero quizás no debemos ver eso, sino la recompensa que es invisible.
Fracaso, fracasamos, en todo tiempo y en todo momento, esto define uno, dos, tres o varios días, pero no es la constante, es la forma en cómo lo asumimos que dice que somos hoy, porque puede ser una parte de nuestro historial, pero no lo que en verdad proyectamos, es una escuela que debemos pasar, que debemos tener para salir adelante y saber que no cometeremos los mismos errores, y si estos los hacemos, ya lo haremos de una forma distinta.
Pero no es algo que debamos omitir, es más bien algo que debemos conversar, asumir, y relatar para saber que la historia nos precede y hoy somos hacedores de nuevas historias.
for: @alejavillamil2231
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