Negarnos a las posibilidades, traerá las certezas que debemos trabajar para cumplir los sueños.
Nunca digas nunca,
nunca calles los sueños.
Nunca busques el por qué,
toma riesgos.
Habla de convicciones
no te limites para nada.
Rompe los moldes
confronta la realidad.
¿Y si faltare algo más?, piensa en las cosas que son necesarias por conquistar, por superar, y por saber que todo lo que pasa en la vida es un aprendizaje, donde en verdad se aprende a vivir, a olvidar y asumir nuestro papel para con los nuestros y para con los desconocidos.
Rompe algunas reglas, estas en algún momento estorbaran, ten presente que los condicionantes de la vida son aquellos desconocimiento que tenemos u omitimos, por eso la historia comienza en ti y esta nunca dejará de pasar aun si no tenemos a las personas a nuestro lado, comprender esto es saber que en cada momento nosotros y los otros pueden direccionar lo que tenemos es decir, aprendamos a decir no y renunciemos constantemente a los estándares sociales y disfrutemos de lo que estamos construyendo.
Muchos se levantarán en nuestra contra, pero prestarles atención es escuchar esas voces que no aportan a la verdad, a esto hagamos un alto, los momentos definen las grandes acciones, por eso que esta acción de parar las voces no sea tan lejano, más bien que sea cercano y entendamos que el tiempo está a nuestro favor, por que no estamos arriesgando. Al tiempo agradezcamos le que en él hay verdad y que aun cuando nos limita es porque debemos aprovecharlo al máximo, ya que con dudas o sin ellas debemos distribuir bien nuestras acciones para cumplir con nuestras metas, proyectos, y sueños. Compararnos es perder el tiempo, y esto retrasa nuestros sueños, anhelos y/o esperanzas.
Los sueños son los complementos de nuestra mente, son las representaciones auténticas de nuestra imaginación progresiva, perseguirlos es trazarnos un largo horizonte y así mismo un plan para lograrlos es decir, es conquistar la experiencia suficiente para compartir y relatar en forma de historias las temporadas de nuestra vida.
Las experiencias, marcan nuestro destino y así la meta contundente que nunca debemos dejar atrás, estas son el porqué y el para qué de nuestras intenciones, esfuerzos y compartires con otros, son la definición de la vida y el relato final que es más común que extraordinario, por ello vivirlas es sentir con claridad que el patrón de normalidad no es nuestra consecuencia vital.
Busquemos el destino, y que este marque la trayectoria que debemos recorrer para hacer de la vida, nuestra vida la única razón de felicidad y alegría que con el tiempo se convierte en gozo. Hoy, la vida, es el movimiento para hacer nuevas cosas, hacer altos estratégicos y nunca parar, tanto de luchar como de levantarnos si hemos caído, es por eso que nunca debemos dejar el camino, ya que el que persevera siempre será recompensado, tanto en el caminar como cuando se llegue a la meta, por eso que nuestro ahora sea el de levantarnos y cruzar historias para pertenecer, para ser de otros y para hacer esos vínculos que en verdad hacen más comunión.
Deja un comentario