La plenitud es la secuela de saber qué hay cosas importantes y otras no.
La teoría del todo es la mejor metáfora en la que converge todo lo imaginable por el ser humano, se nos cuenta todo aquello en la manera en la que se adjudica cuando entendemos el papel de cada uno de los integrantes que componen una relación, ya sea: personal, social, familiar, laboral… todos sin importar quienes seamos, seremos parte de la construcción colectiva de la existencia.
Los hechos nos cambian, nos enseñan a tener argumentos sustanciales para aprender a vivir, unos lo hacen desde el amor, otros desde el egoísmo, pero si vamos más allá podremos saber que lo bueno es correspondido, sabio y curioso dentro de los estándares que hoy necesita nuestra sociedad.
Los preámbulos son cercanos, relevantes y propositivos en el entendido que todo está conectado, como: la relación que existe entre el cielo y la tierra, las emociones y la literatura. el placer y el trabajo. Es justo esa conjunción la que nos brinda la poderosa herramienta que nos enseña a contar sucesos e historias que nos pueden acercar a otros y juntamente con ellos superar nuestros miedos.
Todo lo que hay en la tierra está internamente conectado los experimentos, la ciencia, las creencias, fortalecen nuestras posturas ante la realidad, algunas nos muestran una nueva alternativa para demostrar que como humanos hemos errado al creer que todo lo vivo tiene como única función procurar la satisfacción los seres humanos, pero hoy nos damos cuenta que todos nos necesitamos para coexistir y dar continuidad a nuestra especie.
La vida puede resumirse en dos cosas, una de ellas es el ver bailar y en su momento arriesgarse a hacerlo y la segunda es poder ver la pirotecnia en esa noche que junto a las estrellas producen risa y felicidad, es así cómo podríamos entender que todos sin importar quienes seamos, merecemos a alguien cercano para de esa misma forma entender que somos complementos.
Seamos educativos, juguemos con responsabilidad lo que nos queda de tiempo, pero sobre todo creamos en que si todos despertamos de estar distraídos volveremos a ser la esencia misma de la vida en la tierra.
Hombres, mujeres, niños, todos somos parte de la teoría del todo, con anhelos, retos y sobre todo con esa disposición que nos acompaña para seguir intentándolo, ya que las generaciones tienen un peso sobre lo que a las otras les corresponde asumir, hoy debemos asumir el silencio que muchas han tenido, pero su voz, nuestra voz se escucha con fuerza y potencia, ya nos cansamos de lo mismo, y por ello estamos intentándolo desde lo que podemos.
Unos en los estallidos sociales, otros de manera virtual pero todos cumplimos con nuestro papel y este es vencer los índices de ignorancia un poco a través de las pedagogías críticas. Nuestra lucha es contra aquellos que nos tienen como peones en su tablero de ajedrez, hoy proclamamos vencer con justicia y equidad por aquellos que no quieren asumir su responsabilidad.
La sociedad está cambiando y todos hacemos parte de ello, por eso con bondad, ternura y verdad romperemos la maldad que nos gobierna. Por ello unámonos más para vencer.
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