Nueva temporada de más escritos, más ideas, más reflexiones y conversaciones.

El tiempo nos enseña a transitar, siempre con deseos de futuro. 

Estamos intentando escribir algo alrededor del tema tiempo y como el pensar en él ha influido en las sensaciones que nos embargan, nos vemos inmersos en recuerdos que nos estremecen el alma, en frustraciones que nos hacen querer no estar en este momento y por muy absurdo que parezca también nos llena de esperanza… es algo así, como una apología. 

La realidad se ha ido construyendo grano a grano. Recordemos y tengamos presente el reloj de arena que dictaba los segundo, los minutos y las horas. Para llegar al conteo predilecto de los años, décadas, épocas, milenios y por qué no las eternidades.  

Lo sucedáneo del presente, es lo que nos ha hecho conscientes de lo que somos, tanto en el transcurso del tiempo como en aquellas sensaciones de existir, imaginémonos el paseo soñado a la playa  y como la arena se escurre entre nuestros dedos mirando el horizonte de la mar, son nuestras expectativas las que nos enseñan el porvenir o la frustración de solo añorar lo que hemos dejado atrás, hoy, nuestro reconocimiento es la proyección de las metas y los sueños que no nos dejan desviar del camino.

Esto no es una balanza de lo bueno o lo malo, es una reflexión a lo que el tiempo nos ha dejado, es una mirada a las posibilidades que nos deja su transcurrir, es una invitación a que sin importar que tan cerca o lejos estemos debemos continuar, con la mirada al frente y con la convicción de no parar pese de los miles de obstáculos que nos rodean, nuestra reflexión es una invitación para seguir viendo por la ventana.

Estos tiempos de crisis son la mejor oportunidad para hacer un alto, para entender y conversar, como lo que hemos vivido nos ha hecho en el tiempo sin el tiempo, hemos conocido, aprendido, construido, desaprendido, resistido y sobre todo nos hemos hecho de formas contrarias a lo establecido, por ello hemos aprendido a cuidar lo que construimos, esta es la esencia de la destrucción de todos los dictados que nos precedieron. 

No es una premisa, sólo es un proceso que nos transforma, que nos ayuda a evolucionar y que nos lleva a mutar sin autorización, por lo concreto, lo objetivo y lo necesario para ampliar las brechas del conocimiento, la cual yace muy dentro de nosotros. 

El mundo es solamente la secuela de nuestras palabras, nuestras ideas compartidas, las sonrisas robadas y sobre todo de esas lecturas que hemos realizado, tanto a la naturaleza como a esos otros que sin pronunciar conversación alguna, han intentado vivir en una realidad de sobrevivientes. Este es el lugar para aceptar, modificar y transformarse para ser nuevos y reconocer a otros.

Todos tenemos una lucha que debemos dar, para crecer, bendecir y sobre todo ser buenos en una temática (labor, oficio u arte), lo cual nos da las herramientas para superar las pruebas y los obstáculos que nos darán aprendizajes y experiencias para entender las razones sociales, que dictan que la ayuda desinteresada es una razón para vivir.

El tiempo es nuestra causa, nuestra sugerencia y nuestra mayor virtud cuando de él hemos hecho la certeza, la solidaridad y la unidad. 

Autores en ig: @mire.catalina @alejandrodiangarita

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