El tiempo siempre da la hora y porque no la verdad.
Todos los momentos se convierten en circunstancias que dan emociones, estas son nuevas oportunidades de embargar las propias ilusiones, las cuales dan avances y en otros momentos generan utopías.
Después de muchos fracasos, aprendemos a escuchar las voces evidentes. Reflexionamos y comenzamos nuevamente a creer que aún tenemos tiempo para aguardar lo venidero, como la mejor oportunidad para nuestras ideas cortas. Muchos persiguen designios, pero pocos son la fortaleza de otros, y hoy el mundo necesita más de esas voces amigas que nos lleven a reflexionar que aquellos que nos ordenan la existencia, ya que la vida tiene múltiples facetas.
Hoy podemos ayudar a romper las barreras de la ingenuidad y evitar la repetición de los mismos errores, serán tiempos para creer y aprender, ¡porque esta es la mejor opción!
Comencemos, ¿el tiempo es la primera incógnita o es solo una anécdota? Cómo seres humanos creamos la realidad con los pensamientos y las acciones, pero estas cuando son compartidas nos ayudan a desarrollar con claridad lo histórico de nosotros y los espíritus que nos gobiernan.
Por ello debemos siempre traer los recuerdos con exactitud y con visión de lo que no debemos repetir, porque si esto pasará del pasado no habremos salido, y esto nos cobija a la repetición de los mismos como de esas personalidades fallidas de nuestra existencia. Ya que aprendemos a temer y a jugar a la par de lo ajeno que ha sido el tiempo con nosotros, sacando así nuestras conductas moralistas de lo establecido por imitación.
Las reflexiones son más que teoría, son parte del conocimiento.
Iniciado desde la cotidianidad, demostrando los errores, nacidos en la publicidad o la legitimidad de las conductas que esclavizan nuestro espíritu desde la idiosincrasia. Negándose al acercamiento personal a la explotación máxima de las conductas humanas, que dan respuesta al conservadurismo de los principios aprendidos ya sea por palabras o frases.
Qué invisibilizan las luchas de aquellos representantes de lo familiar y de lo cultural, los cuales son actores demócratas, críticos y progresistas de una sociedad que tiene crisis. Tratando de unificar las culturas y las lenguas primitivas que en pocas palabras dicen más de lo inimaginable, tanto en pureza y sencillez como en profundidad de lo cotidiano.
Esos actores desde hace mucho tiempo atrás aprendieron a nombrar las cosas con claridad, con duda y aún con incredulidad.
Dado que las posiciones en ocasiones están fuera del tiempo y son ideas malinterpretadas que logran hacer hoy la nueva esclavitud, desde el minifundio, el capitalismo, el socialismo y aún la misma demagogia de la guerra y la paz. Por ello un día más es ver con claridad lo que nos ata y lo que nos da libertad.
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