En nosotros existe la música, por eso buscamos la canción que nos define.
El canto es una expresión de nuestro espíritu, forma lo que somos y lo que podremos tener. Vivir significa llegar al final, con aciertos y muchos desaciertos, es por eso que cada uno debe poseer un largo horizonte, para alcanzar nuestras metas. Actuemos y decidamos que reto hoy nos define.
El mundo que nos rodea se vive de mejor manera cuando cantamos y recordamos con estima aquellos lugares que siempre nos han marcado. Y en ese sentido también apreciamos a los que nos han acompañado en este trayecto. Dada la familiaridad en distintas circunstancias que nos permite reconocer lo más intimo del otro. Tanto desde sus nostalgias, como de sus preocupaciones, pasando por el cariño, los miedos, y aquellas conversaciones con viento, ya que este nos cuida estamos lejos, si pensamos el bien para el otro.
Todos tenemos viajes que quisiéramos recordar, y lo podemos hacer si comenzamos reconstruyendo la historia, para luego contarla, sumando a esta nuestros sueños y esos anhelos que nos definen. Ya que construir es más interesante que destruir. Y por ello siempre deseamos sentir la seguridad de nuestra parentela. La cual se ha hecho de nombres eternos, que son ejemplo y perseverancia. Vivificados desde la memoria colectiva que hoy contamos y nos pertenece.
No perdamos la fe, más bien sigamos intentándolo, ya que cada mañana al despertar podemos agradecer por lo que hemos hecho y lo que no. Ya no comenzamos desde ceros, ya no olvidamos aquellos que nos han ayudado a ser lo que somos, más bien son los pasos los que seguimos, los escritos que no hemos hecho, y las lecturas que podemos tener para avivar nuestra esperanza. Estas nos enseñan a ver más allá de lo natural, rompiendo la tristeza que nos consume, y comprendiendo que el amor eficaz es una certeza que debemos vivir.
El mundo está lleno de posibilidades, quizás es tiempo para emprender, ¿aún lugar? Si, donde nadie quiere ir, y el reto es hacer todo de forma grande, aceptando y compartiendo, desde los sueños, hasta las palabras y las luchas que se han heredado para encontrar la libertad. De vivir, sentir, reír, llorar, abrazar y aun abstenerse de hacerlo.
Ya que caminar muchas veces comienza con la soledad como parte de la realidad que define nuestra identidad, y con el tiempo superamos el sentido ensimismado de nosotros y pensamos en el otro, el cual nos hace permitir la palabra Kapella. Y esta es compartir el mismo lado del río.
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