La crítica es para el hombre, el soporta las sombras y las cadenas, para ver crecer las flores.
Toda posición está basada en la coherencia y consecuencia, los discursos son el aporte significativo que le damos a todos los imaginarios, ser político es valorar las ideas ajenas y construir desde la diferencia el poder superar el valor de nuestros géneros.
Hablemos del hoy, el mañana solo será el recuerdo permanente de nuestra propia proyección, elijamos, elijamos una vez más, la forma, el mecanismo y la similitud de ser libres, comprendiendo el favor que existe cuando se trabaja para la construcción de un derecho, un deber y no un favor, los favores se dan de a pocos, para pocos, los derechos como los deberes son para aquellos que creen y crecen más allá de las alianzas, convirtiéndose en la unión de la elocuencia ante los cambios de la vida.
Es el si, es el no, es mentir en la verdad y dar verdad aún cuando cueste una mentira, es el poder de los saberes, de las prácticas, es el cambio que todos pueden ser, no hay colores, solo cercanía, cercanía al progreso de pensar como de soñar.
Todos entramos en los mecanismos del poder, poder dictatorial, institucional, colectivo, todos somos el poder, poder ante la guerra, la violencia, la injusticia, todos somos considerados amenazas, de lo público a lo privado y de lo privado a lo público.
Incomprensiblemente nuestras acciones marcan, hacen estragos y constituyen en los sujetos una nueva forma de interpretar el mundo, nuestros significados pasan a ser propios y los propios sencillamente colectivos, ese es el accionar de las posibilidades, donde el ayudar se hace con veracidad y lo crucial es el comienzo del final. Allá en lo próximo descubramos como los deseos superan las márgenes, y como el mundo puede ser un lugar donde la Paideia solo sea nuestra excusa.
Palabras más, palabras menos, palabras usadas, palabras perfectas, silogismos de inconformidad, dedicatorias a la democracia, nuestro mundo es una elección constante, como todos somos ciudadanos del mundo, solo que estamos situados.
Ahí, en aquel lugar, la música cobra sentido, acentúa al tenor y cae bajo, permaneciendo en el sentir, construyendo argumentos que visibilizan al otro, el cual se mueve para ser reflejo y para no errar, siendo la fortaleza que resiste pese a las debilidades.
Todos, volvamos, hagamos y emprendamos la distinción más grande desde nuestro pasado, nuestros saberes y lo que suele faltarnos, la enmienda de no parar aún cuando solo veamos la oscuridad.
by:@aea_angarita
Deja un comentario