Es cómo nos articulamos desde adentro, no solo en el ser, sino en las convicciones de anhelar lo mejor para el mañana.
El mundo funciona de maneras misteriosas, en él hay todo tipo de personalidades, y singularidades, unas causales, otras casuales, libres y quizás una que otra esclavas. Todos comparten lo mismo, la vida, el tiempo, el aire, las relaciones y los deseos de mejorar o de vivir y porque no en otros casos sobrevivir.
Muchos muestran sus pasos al éxito, pero no a todos les funciona, ya que el éxito, la gloria o el poder no es lo mismo para todos, aun cuando se comparten imaginarios, realidades alternas y recetas para hacer, muchos venden, otros compran, la mayoría entra en el ser consumistas y otros solo son reservados para el futuro, ya que hay una creencia de que todo puede ser como antes, una esperanza tardía.
La vida hoy es más que una secuela, es un fundamento de relación público-privado, objetivo-subjetivo, egoísta-compartido, dual-binario, relativismo-positivismo, todo lo humano tiene un melodrama que contar, el cual comienza como una simple historia y con el tiempo se vuelve más que un karma, un problema de sueño, o quizás el deseo no funcional de la fama, ya que no todos están destinados a esta. La memoria hoy juega, se establece y dicta al hombre su precio, el cual sube, baja, se estabiliza o solo es un deterioro más, ya que en todos desde la historia primitiva hay una especulación.
Los estándares son locales, regionales, mundiales, están para que otros lo sigan, dicten sus esfuerzos a estos, y si no lo logran, desistan del proceso. Hay marcas reconocidas, y hoy el hombre, la mujer es su propia marca, los cuales están dispuestos a exhibirse voluntariamente para ganar adeptos, ya que creen que ellos son valiosos si se muestran pero quizás ese es el error, mostrar más de lo que somos capaces para ser aceptados donde no hay aceptación –hablamos del mundo y sus tendencias virtuales–.
Somos más que un vestuario, somos más que una moda, somos más que elegantes o irreverentes, somos muchos momentos en el tiempo y como estos desarrollan los instantes, somos el silencio de silencios, es decir el misterio mismo del eco en la colina que baja al río y termina en un murmullo.
Te reconozco, me reconoces, se que hay un vértice entre tu nariz y tu boca, la cual proclaman fe, esperanza, y aun critica a lo desconocido, sabemos que siempre existirán las catedrales, los monumentos altos y otros bajos, pero también existen los cubos de tecnología y religión, (Apple – Kaba), la brisa nos acompaña, el sonido es etereo, y el matiz es lo último que reconocemos, hoy hagamos una foto a la esperanza, al que trabaja por otros y al que sirve de ayuda, el ruido ni los monstruos nos pueden ganar, estos hablan fuerte, pero es de nosotros saturar todo para decidir la libertad.
La sirena rompe la noche, esta nos alcanza, unos van con tiempo, otros sin él, y todo esfuerzo puede valer la pena. Encontrémonos, seamos pertinentes y observemos con detalle, hoy la mente habla, las ideas rompen, pero lo esencial es que hagamos un alto. De nosotros, de otros, de la realidad, de la causa y la consecuencia, de quienes somos y de quienes son, de todo lo que nos rodea y pensemos más allá. Silencio, solo es silencio lo que necesitamos.
Bésame ahora, no lo dejes de hacer, y si te cansas toma un respiro para volverlo a hacer, no me dejes decir algo inadecuado, más bien que este sea nuestro momento, nuestro lugar y nuestro tiempo, que esta sea la mejor ocasiona para callar, para sentir que estás conmigo, a mi lado, en este lugar donde todo es y el callar solo es una interpretación de lo que somos.
Hay diferentes tipos de silencio, si de esos que se acompañan, que leen, que escuchan, que existen y son parte de la realidad. Que son del tiempo y permanecen, de los que se interpretan pero también de los que se cuestionan, de esos que nos hacen pensar en la realidad, en lo que construimos y en lo que vivimos.
El silencio es tan necesario para respirar profundo, aplaudir, alzar las manos y erguirnos una vez más para avanzar. Silencio cómplice, silencio compartido, silencio nuestro silencio. Todo vuelve, todo existe, aún en el ruido que nos satura, atendamos la noche estrellada, la que trae frío y aun como sirena rompe la calma, esa que es inclemente, que es de nosotros y de otros, esa que se desarrolla cuando todo dicese estar en quietud. La calma como los conflictos ocurren y hacen historia en nuestra mente, por eso detengámonos una vez más para hacer.
Hoy es el silencio, el ruido, la ausencia, la compañia, los besos, los abrazos y aun las palabras que se las lleva el viento, la catedral existe, esta está a perpetuidad. No hay nada más allá de lo que podemos hacer para entender el camino, la ruta, que debemos llevar.
By: @aea_angarita
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