Es el lugar donde todo es posible, el sueño está y todo lo que más venga, un Hogar.
Son las leyendas, las que hacen de las historias los caminos más singulares para alcanzar una verdad, esta solo se corrobora cuando frente a frente nos podemos encontrar. El caminar es de los recuerdos como también de lo que en algún momento aprendimos a ver, ya que al finalizar nuestras caminatas solos estamos una vez más, reunidos en las palabras que solo tejen los sueños y la misticidad de nosotros mismos y el ahora eternamente perdido.
Recordar es vivir, pero ese vivir es un nuevo camino, es un largo trayecto que aún nos falta conquistar, del tiempo aprendemos a pasar nuestras luchas, estas se han convertido en nuestras formalidades más cercanas para entender la realidad, la vida y aún lo que nos constituye, el ahora, esa alteración de lo que otros pensaron por nosotros y nos instauraron en el sistema, por ello rompamos los esquemas y alcemos nuestra voz.
Los días son la secuela de nuestros pasados, pasados que hicieron la historia que hemos de contar y transmitir de generación a generación para reconocer nuestros orígenes y desde ellos entender que no existen momentos perdidos sino más bien estos son momentos esenciales de nuestra continuidad, esa que nos da un estado inconforme de aceptar y comprender que el mundo es de los diferentes.
Hablemos de los lugares esenciales, de esos lugares que han dejado de existir, ¿pero qué cambiaría en nosotros? quizás la forma vana de sentirnos ante tanto consumo, desperdicio y basura social como artificial que consumimos, el consumo solo nos lleva a nuestra propia destrucción de identidad y de esencia vital, esta última debemos tenerla presente para no obstaculizar la creación de la libertad y comenzar a caminar dentro de lo que creemos.
Un bosque sería importante en un lugar no tan remoto, este debe ser más bien cercano, cuidado y desde comenzar a soñar, sueño que solo es una idea adquirida por alguien, que corresponden a sus fuerzas e ideales y a esas construcciones compartidas y transmitidas si es que se pudiese decir de esa manera. Este bosque es un lugar donde muchos entrarán y otros se quedarán, este debe ser medio de la ruralidad, de la naturaleza y para la naturaleza donde hacer un jardín nos convierte en fieles hacedores de relaciones, historias y leyendas que hacen puentes, de unidad, fraternidad y lealtad, este lugar puede ser catalogado como un lugar ideal en medio de la nada, pero ahí es donde el todo existe y es una posibilidad, donde el agua se siembra y donde los años solamente pasan cuando se comparte al calor de la chimenea y un buen vino, es decir una construcción cercana a un hogar. Donde las horas solo son la eternidad primaria para nunca salir de los propios encantos, encantar la vida es crear una magia que nunca se extingue y con las estrellas se reconocen las promesas que existen en el viento.
Esta es la única forma para interpretar y llevar mensajes que siempre han existido y se han transformado en aquellos ruegos por los terceros existentes, estos últimos son aquellos que nos han rodeado por diversas situaciones estas cercas, lejanas o graves dentro de los propios límites y recuerdos que todos tenemos. Volvamos a iniciar, a reconocer los consejos acertados de algunos pensadores de la vida, porque pensar es reconocer, es saber que el dolor es pasajero y que el gozo nos permite asumir los cambios trayendo consigo esperanzas, utopías y caminos.
Una esperanza tardía es un bosque, una casa en medio de la montaña, un conjunto de relaciones y afirmaciones que nos dan la verdad, esas que cuestan y sacrifican mucho más que cualquier hazaña de la historia, los días llegan, la retórica sólo está en nosotros y en nuestros pensamientos, llegaremos a lugares extraños pero mientras los conocemos y los asumimos disfrutemos del recorrido, es decir, permitámonos hacer un exégesis del autoconocimiento y del conocimiento en otros, la realidad se construye y se interpreta. El mundo es desde el otro, asumir la veracidad de sus palabras y llegar hasta el límite, es poseer memoria, y desde ahí no cometer los mismos errores, más bien es expandir nuestros pensamientos y los ideales para avanzar.
Este bosque nos pertenece, es de nuestras ideas influencias, y de esos sueños que solo se han hecho desde el sentido de pertenencia, la realidad se estremece cuando hay acciones que desestabilizan todas las emociones que poseemos. ¿Cuando salen a la luz nuestros entierros mejor guardados? es desde ellos que podemos construir altares de recuerdos, no para olvidar, sino para tener presente nuestro accionar, somos del ayer y del ahora, el mañana solo se convertirá en nuestro momentum más sobresaliente para dictar nuestros determinismos.
Sentir es ver y ver va más allá de lo que se puede percibir con los ojos, es decir, reconocer con el corazón. No podemos entrar en el límite del juicio, dado que llegar a este, es conocer de siempre, pero el siempre no es real desde nuestra humanidad, somos finitos y la historia misma ha cambiado nos ha cambiado y ha tenido otras intenciones al momento de ser contada, olvidada y así da vagas sensaciones de superioridad.
Esta historia se refuta, y se da en el momento de saber que todo ha sido una cortina de humo, para obstaculizar las verdaderas intenciones que todos debemos poseer, dado que el mundo de hoy solo es un hecho de consumo y destrucción. El mundo de hoy, como sus actores permanentes han estado luchando contra las creencias, contra esos actos de racismo, y xenofobia, no somos fantasmas aunque nos parezcamos, somos brillos y luces de paciencia para entender las generación y tras estas sus cambios, su prosperidad y aun esos obstáculos de desarrollo, los cuales se deben hacer desde la forma más desinteresada por la dignidad.
Un bosque para terminar debe invitarnos a hacer de nosotros mismos la esencia que nos dejaron nuestros abuelos, que solo se basaron en su vida para crear un hogar, donde todos entren y ahí mismo se puedan levantar, conocer y comprender que no importa de dónde somos, o hasta donde estaremos, nuestras acciones deben siempre mantener el jardín que nos da la cercanía a lo aprendido y a lo construido con las personas acertadas, dado que esto es todo lo que debemos conocer y compartir para nunca morir.
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